Archivo de la etiqueta: Surrealistas

RECOLECTURAS -Revista Litoral

litoral-logo

Litoral

Tengo el placer y el honor de presentarles una revista maravillosa, Litoral. Revista de poesía, arte y pensamiento.

En 1926 un grupo de artistas deciden crear en el Sur de España una revista de Poesía. La revista fue fundada en Málaga con el nombre de LITORAL por Emilio Prados y Manuel Altolaguirre, con la ayuda de un grupo no muy extenso de colaboradores entre los que se encontraban prosistas, poetas, dibujantes y tipógrafos: LITORAL ¡Qué bellísimo nombre para una revista, decía Rafael Alberti.

El proyecto de editar en aquellos años una revista literaria de vanguardia era difícil, pero se cristalizó con el entusiasmo de estos dos jóvenes poetas que tuvieron la fortuna de contar con los más valiosos creadores de la que iba a ser la nueva Cultura española.

El primer número aparece en otoño de aquel año con esa cubierta de color azul Mediterráneo, que acentuaba la vocación marina del grupo.

En efecto existe una carta fundacional de Prados al pintor Manuel Ángeles Ortiz en la que incidía en el propósito de hacer una revista que evocara al mar y con esas directrices le solicitaba un dibujo para la portada.

El resultado fue un pez saliendo del agua, símbolo que ha permanecido inalterable hasta nuestros días.

litoral

En el sumario de aquel primer número en el que se encuentran Federico García Lorca, José Bergamín, Jorge Guillén, Gerardo Diego, entre otros, se empieza a configurar lo que hoy se conoce como la Generación del 27, el grupo poético más importante del siglo XX dentro de la literatura española.

LITORAL era más que una revista, era un grupo de artistas que manifestaban sus comunes ideales estéticos en una ciudad hasta entonces sin una tradición poética y artística de repercusión.

En aquel grupo siempre se estuvo atento a las corrientes más innovadoras que iban sucediéndose en una época de grandes convulsiones, tanto sociales y políticas como culturales. Es en octubre de 1927, al aparecer el número 5, 6 y 7, cuando todos aquellos intelectuales que habían empezado su labor en torno a los años veinte se unen en una publicación periódica; es el testimonio conjunto más importante de ese momento cumbre en la evolución generacional: un número homenaje de LITORAL reivindicando la figura de Luis de Góngora. Con este volumen acabaría la primera etapa. La revista dejaría de publicarse durante todo 1928 y parte de 1929; hasta que, bajo la iniciativa del poeta José María Hinojosa, que se incorpora a la dirección junto a sus creadores, vuelve a ver la luz. En esta, su segunda y breve etapa, la revista tomará un rumbo marcadamente surrealista.

Iniciados los años treinta el grupo va desperdigándose. Las circunstancias sociales y personales llevarán a cada uno de sus componentes por caminos diversos. En 1931 se proclama la II República en España y los surrealistas se adhieren a la Asociación de Escritores y Artistas Revolucionarios: Prados, buceador de sus propias minas secretas o el cazador de nubes como lo llamaba Lorca, se radicaliza hacia posiciones de izquierda y Altolaguirre retoma en París sus actividades editoriales publicando Cuadernos de Poesía.

En 1936, José María Hinojosa es fusilado por un pelotón de ajusticiamiento de milicianos republicanos y, tres años más tarde, Emilio Prados sale con destino a México con un grueso de exiliados. Son años difíciles para la cultura. En 1944, Prados, junto a Altolaguirre, que había llegado de Cuba un año antes, y otros tres poetas españoles, José Moreno Villa, Juan Rejano y Francisco Giner de los Ríos, deciden resucitar la revista para recuperar su propia conciencia intelectual tras ver sus ideales truncados por la guerra civil. Tan sólo aparecerían tres números en esa tercera etapa. En este LITORAL nos encontramos con todas las voces del destierro, entre las que se encontraban las de Juan Ramón Jiménez, Max Aub y León Felipe.

LITORAL será en el futuro algo más que una revista de aquellas décadas. Será ya un símbolo de aquella generación rota brutalmente por la guerra civil. En México mueren Emilio Prados, Luis Cernuda, León Felipe, Juan Rejano y Pedro Garfias.

En mayo de 1968, en pleno mayo francés y aún vigente la funesta sombra de la dictadura, vuelve a parecer LITORAL, en su cuarta etapa y en la Málaga que la vio nacer. Esta vez de la mano de José María Amado, quien se encarga de resucitarla con el mismo espíritu liberal que la caracterizó en sus inicios.

Entre los grandes retos de este renacido LITORAL estaba el de mantener el mismo nivel de calidad editorial que sus predecesoras. Uno de los propósitos, y así se señala en el número 1 de esta cuarta etapa, era rendir un culto a la verdad, no a la verdad que la historia había silenciado durante treinta años, sino a la verdad de la Poesía.

En esos primeros años literarios se hicieron homenajes a Alberti, Lorca, Picasso, Prados, Altolaguirre y Machado. Desde Madrid mandaba de puño y letra su colaboración Bergamín y Aleixandre. Pero además de difundir la obra de los artistas del 27, la revista se abrió a las nuevas generaciones, tanto de dibujantes como de poetas: se publicaron aportaciones a la poesía del cincuenta y el setenta, donde figuraban jovencísimos escritores entonces, hoy ya consagrados, como Antonio Gala, Félix Azúa, José Agustín Goytisolo, José Manuel Caballero Bonald, Félix Grande, Fernando Quiñónes, Carlos Sahagún, José Ángel Valente, Vicente Molina Foix, Juan Cruz, Ana María Moix, Fernando G. Delgado, etc…

Además de esa predominante tendencia ética a lo social donde brillaban con luz propia poetas como Gabriel Celaya y Blas de Otero, empezaban a surgir aventuras expresivas novedosas. Claudio Rodríguez, Ángel González y Jaime Gil de Biedma, fueron los precursores de esa nueva generación de poetas. La revista tenia una deuda con el pasado pero no debía olvidar nunca su fiel compromiso con los movimientos de vanguardia, tanto artísticos como literarios.

A principios de los años setenta, la revista se dedica a difundir la obra de sus creadores publicando con carácter facsímil los números de sus primeras etapas. LITORAL buscaba un camino nuevo, al tiempo que encontraba sus raíces en lo que era la Historia. En 1975 se incorpora a la dirección junto a José María Amado, el poeta y pintor Lorenzo Saval, sobrino nieto de Emilio Prados.

Artistas de todas las épocas dibujaban para la revista. Desde pintores que vivieron el surrealismo en sus inicios, como Maruja Mallo, Eugenio Granell o José Caballero, hasta esa nueva generación de artistas que iban surgiendo: Enrique Brinkmann, Stefan, Díaz Oliva, Barbadillo, Antono Jiménez, Juan Béjar, Eugenio Chicano, Francisco Peinado, Miguel Rodríguez Acosta, y poetas pintores como Rafael Pérez Estrada o Joaquín Lobato. Más tarde colaboraría una nueva generación de artistas más jóvenes, entre los que se encuentran Diego Santos, José Ignacio Díaz Pardo, José María Prieto, Diazdel, Paco Aguilar o María José Vargas Machuca.

Pero además de todo esto la revista tiene monográficos,tales como, Málaga Meeting Point, La poesía del flamenco, La poesía del jazz, La poesía del mar, La poestía del rock, Antología de poesía italiana, de poesía ucraniana, México, Chile, Argentina, Deporte, arte y literatura, Animalia, Pasajeros, El vino, Humo en el cuerpo, Cartas y caligrafías, El arte de volar, La noche…

Son una maravilla de la edición. Cada número cuidadosamente elaborado, con ilustraciones preciosas. El contenido igualmente excepcional. En la biblioteca Miguel de Cervantes, ahora mismo hay disponibles un total de 47 números, si quieres ver una selección de ellos, pincha a continuación.

(Datos sacados de http://edicioneslitoral.com/)

Anuncios

Deja un comentario

Archivado bajo Libros, Recomendaciones, Uncategorized