Archivo de la etiqueta: Segunda Guerra Mundial

RECOLECTURAS – Día de las bibliotecas

Mañana se celebra el Día internacional de las bibliotecas, y para celebrarlo hoy os traigo, no uno, sino tres libros en las que protagonistas son o desempeñan un trabajo como bibliotecaria, profesión poco valorada, lo digo por experiencia, pero maravillosa.

Desde 1997 la Asociación Española de Amigos del Libro Infantil y Juvenil promueve esta celebración en recuerdo del incendio de la Biblioteca de Sarajevo durante el conflicto de los Balcanes en 1992. Tras este brutal ataque, el médico e historiador croata Mirko D. Grmek acuñó el término memoricidio para definir la destrucción de la memoria y el tesoro cultural del «otro», del adversario, del enemigo.

Después de este apunte, paso a hablaros de las tres novelas que he escogido para hoy.

Mientras duró el bloque 31 (en el campo de exterminio de Auschwitz) albergó a quinientos niños juntos con varios prisioneros que habían sido nombrados «consejeros» y, a pesar de la estrecha vigilancia a que estaba sometido, contó, contra todo pronóstico, con una biblioteca infantil clandestina. Era minúscula: consistía en ocho libros, entre ellos la Breve historia del mundo de H. G. Wells. Al final de cada día, los libros, junto con otros tesoros, tales como medicinas o algunos medicamentos, se encomendaban a una de las niñas de más edad cuya tarea consistía en ocultarlos cada noche en un lugar diferente.

En La bibliotecaria de Auschwitz, vamos a conocer a la pequeña Dita, que, en un lugar donde los libros están prohibidos (a lo largo de la historia, todos los dictadores, tiranos y represores, sea cual sea su ideología o su color de piel, todos ellos han tenido algo en común: siempre han perseguido con saña los libros. Son muy peligrosos, hacen pensar), esconde bajo su vestido los frágiles volúmenes de la biblioteca pública más pequeña, recóndita y clandestina que haya existido nunca.  En medio del horror, Dita nos da una maravillosa lección de coraje: no se rinde y nunca pierde las ganas de vivir ni de leer porque, incluso en ese terrible campo de exterminio, «abrir un libro es como subirte a un tren que te lleva de vacaciones». Una emocionante novela basada en hechos reales que rescata del olvido una de las más conmovedoras historias de heroísmo cultural.

En Oso, La joven e introvertida Lou abandona su trabajo como bibliotecaria cuando se le encarga hacer inventario de los libros de una mansión victoriana situada en una remota isla canadiense, propiedad de un enigmático coronel, ya fallecido. Ansiosa por reconstruir la curiosa historia de la casa, pronto descubre que la isla tiene otro habitante: un oso. Cuando se da cuenta de que este es el único que puede proporcionarle algo de compañía, surgirá entre ellos una extraña relación. Una relación íntima, inquietante y nada ambigua. Gradualmente, Lou se va convenciendo de que el oso es el compañero perfecto, que colma todas sus expectativas. En todos los sentidos. Será entonces cuando emprenda un camino de autodescubrimiento. A pesar del impacto que causó y de lo controvertida que es la trama, esta novela se alzó con el Governor General’s Literary Award en 1976 y está considerada una de las mejores novelas de la literatura canadiense.

En Una chica en invierno, el autor, Philip Larkin, nos sumerge magistralmente en la opresiva atmósfera del crudo invierno inglés en plena Segunda Guerra Mundial. Katherine es una joven refugiada que trabaja como bibliotecaria en una gris ciudad inglesa. Hastiada de su trabajo y de la vida en general, lo único que le hace mantener la esperanza es la perspectiva de un reencuentro con el que fue su primer amor. Así, en las horas previas a su cita, Katherine revivirá las idílicas vacaciones que supusieron para ella la pérdida de la inocencia y el paso a la edad adulta. Ahora Robin, el protagonista de aquel crucial verano, tan glorioso como mortificante, tan radiante como precozmente crepuscular, podría poner fin a su monótona vida y arrancarla para siempre de las garras de la frustración. Un pequeño clásico que no ha dejado nunca de seducir por su delicado uso del lenguaje y su descarnada belleza.

La verdad que no son novelas «alegres», por decirlo de algún modo, parece que la profesión va unida, en el caso de las dos últimas novelas, a personas grises, con vidas frustrantes o, al menos en el momento que se escribieron, era el concepto que se tenía de las biblotecarias. Por fortuna, esto no es la realidad, aunque hay de todo, por supuesto, y aunque a Harrison Ford en El secreto de Adaline, le parezca sospechoso que una chica guapa pueda ser bibliotecaria; sí hay chicas guapas en esta profesión, y chicas alegres y divertidas y entusiastas, y que aman la cultura en general y los libros en particular. Por eso, aunque en esta elección que hoy os traigo no sean el prototipo que a mí me gustan, exceptuando a Dita, por supuesto, he creído oportuno traerlas aquí porque son tres propuestas diferentes, arriesgadas y con estas «bibliotecarias» como protagonistas.

¡FELIZ DÍA DE LA BIBLIOTECA Y A CELEBRARLO CON UN LIBRO!

Sigue leyendo

Anuncios

Deja un comentario

Archivado bajo Libros, Recomendaciones, Uncategorized

RECOLECTURAS – Regreso a Berlín

-Eric, ¿lo has sentido esta vez? Digo, el Berliner Luft -pregunté.

-Sí -respondió. Es como una historia de amor que creías terminada para siempre y, de repente, años después sigue allí, algo que te duele, te conmueve y te agita de nuevo.

Estamos en julio de 1956 a bordo de un barco camino de Europa. Entre los pasajeros se encuentran un matrimonio británico, los Devon, y una periodista norteamericana, narradora de la novela, que decide ir al viejo continente a pasar sus vacaciones de verano. Así comienza esta fascinante historia en la que nada es lo que parece y, en la que poco a poco, iremos conociendo el amargo pasado de Eric Devon, una naturalizado inglés, que huye de la Alemania nazi y deja atrás su identidad alemana. La buena sintonía que surge entre los tres, hace que el matrimonio decida acompañar a la joven periodista en su visita a Berlín. Para Eric no será fácil, es el reencuentro con los viejos fantasmas.

Lo que Eric encuentra a su regreso a Berlín,  es una ciudad en la que aún son evidentes los desastres de la guerra, pero que intenta resurgir de sus cenizas, muchos le llaman a este periodo, 11 años después del final de la guerra “el milagro alemán”. También se encuentra con una ciudad dividida: “Todo el mundo lamenta el hecho de que Alemania esté dividida en oriental y en occidental. Hay otra división más profunda que no ve ningún forastero. Me refiero al abismo que divide a los alemanes que se quedaron aquí mientras todo ocurría y los que se marcharon. La distancia entre ellos es tan grande que a veces dudo que pueda salvarse“. Esto es quizás el hecho que más le afecta, el ver lo equivocado que estaba. Se reencuentra con familiares, como la tía Rosie, a la que consideraba una traidora por no haber salvado a su padre,  y su “hermana” Käthe, para descubrir que no se puede juzgar desde la distancia, que las cosas no son como él creía, que es muy difícil ser anti-nazi en la Alemania de Hitler. También descubre con horror como aún hay alemanes que siguen defendiendo lo ocurrido, y lo único que lamentan es no haber ganado la guerra: “El nombre está muerto y enterrado, lo que viene a ser la etiqueta. Nadie sería lo bastante imbécil como para revivir a los nazis en cuanto a partido o fuerza política. Sin embargo, hay millones de personas en Alemania hoy en día que no pueden decirlo abiertamente, aunque en lo más profundo de su corazón recuerdan la época nazi como el periodo más fantástico. Sólo sienten haber perdido la guerra, no haberla empezado“, para esta gente los campos de concentración son propaganda de los aliados.

La novela es sumamente interesante porque intuimos cómo se llegó a ese estado de locura: “Hitler consiguió que los alemanes odiasen y una vez que odiaron ya todo fue posible. La guerra. El asesinato de los judíos. Todo“. “Hay algo en el alma alemana, una pulsión profundamente masoquista y nihilista hacia la autodestrucción. Por eso hubo millones de personas que se lanzaron tras Hitler a la guerra y a la muerte“. Porque nos da la visión de lo ocurrido desde distintos puntos de vista: los exiliados, los anti-nazis, los nazis, las nuevas generaciones: para las nuevas generaciones Hitler estaba loco, cuando van al cine y les ponen una película antigua en la que sale Hitler, se ríen de él, y porque acompañamos al protagonista en la trayectoria de exiliado, naturalizado, un mischling, paria bajo el régimen de Hitler, a su regreso a una ciudad, su ciudad, que llevaba años sepultada bajo la apariencia de hombre inglés, incluso había dejado de hablar en su lengua materna. Vemos la transformación de Eric Devon en Erich Dalburg, el regreso de un exiliado para quedarse, de un alemán judío (según las leyes de Nuremberg), aunque tengas pasaporte extranjero sigues siendo alemán vayas a donde vayas, no por tener pasaporte chino eres oriental.

Una magnífica historia entre el «año cero» (recordemos la famosa película de Rossellini Alemania, año cero) y el llamado «milagro económico». Una inédita y refrescante visión del Berlín de finales de los años cincuenta. Tan poderosa y seductora que transforma nuestra propia perspectiva de esa parte de la historia, entre los escombros y la reconstrucción, con sus alegrías y su oportunismo, con sus miserias y sus remordimientos. Y lo hace de un modo muy refrescante y más allá de cualquier cliché.

Tiene potencia narrativa, misterio, el perfecto análisis de los personajes, las disquisiciones morales, y también la sutileza y la inteligencia femeninas de Verna B. Carleton (1914-1967), uno de los grandes nombres secretos de la literatura de su época. De madre inglesa y padre de ascendencia alemana, esta estadounidense fue amiga íntima de la fotógrafa Gisele Freund, a quien acompañó a Alemania en 1957. Regreso a Berlín, se inspira en ese viaje.

Para saber más, os invito que leáis este fantástico artículo sobre el libro:

https://elpais.com/cultura/2017/04/17/babelia/1492441514_079104.html

Sigue leyendo

Deja un comentario

Archivado bajo Libros, Recomendaciones, Uncategorized

RECOLECTURAS – Marcella Olschki

Hoy os traigo las dos únicas novelas de Marcella Olschki que son novedad en nuestra biblioteca.

portada

En Una postal de 1939,  Marcella relata su época de estudiante en el Liceo Dante de Florencia, las aventuras con sus compañeros, los estudios y su primer amor, todo en el contexto del fascismo italiano de 1939 en el que la sociedad se regía por la total sumisión a Mussolini y donde reinaba el totalitarismo. El incidente de una postal enviada a un profesor conlleva difíciles consecuencias para Marcella, a la vez que se pone en evidencia el abuso de autoridad y la injusticia. Un incidente que de haber ocurrido en otro tiempo o en otro lugar, no hubiera tenido tales consecuencias, pero el destinatario de la postal es un profesor de camisa negra y mano alzada en saludo romano y Marcella es hija de padre judío.

Con su magnífica prosa, Marcella nos describe numerosos episodios vividos en el Liceo, como la celebración del 28 de octubre, cuando se conmemora la marcha sobre Roma en 1922 de Benito Mussolini dos días antes de ser nombrado Primer Ministro de Italia. Los discursos del director,  la Giovinezza en la radio del Liceo, la descripción de algunos de sus compañeros de aulas y de sus profesores (en este aspecto me ha recordado un poco al clásico italiano Corazón de Edmundo De Amicis, reseñado aquí), todo ello con una gran delicadeza y sensibilidad, atenta a los detalles psicológicos y ambientales de la época que le tocó vivir, no sin cierto toque de humor, como cuando describe a los viejos que pasan por la calle y ciertos retazos costumbristas. Una novela breve maravillosa, en la que se entreve los sentimientos e ideales de juventud de la autora.

oh-america

En Oh, América, Marcella nos narra sus peripecias en los dos años que pasó en Estados Unidos, de 1946 a 1948. Casada con un oficial norteamericano a finales de la Segunda Guerra Mundial, viaja en barco para reunirse con él junto con otras esposas de soldados yanquis; pero la realidad es muy diferente a la que esperaba, su marido no es el joven con el que se casó y prácticamente la repudia dejándola sola en un país desconocido.

Después de sufrir una depresión a raíz de este hecho, no le queda otra opción que empezar desde cero y buscarse la vida, para lo que tendrá que reinventarse. Con ayuda de algunos familiares y de italianos instalados en Nueva York, poco a poco se irá haciendo un sitio. Una de sus caseras en Park Avenue le pondrá en contacto con la alta sociedad neoyorquina, en una de sus fiestas conocerá a Greta Garbo y, al por entonces desconocido, Marlon Brandon, que estaba actuando en Broadway. Es curioso como lo describe: había un actor joven, muy tímido y guapo …, aún quedaba lejos su conversión en gran estrella de Hollywood.

Nueva York le da muchísimas experiencias excitantes, como su participación en la radio y trabajar como modista (necesita un trabajo para poder pagar a un abogado experto en leyes italianas que le consiga la anulación matrimonial). Uno de los capítulos que más me gusta es cuando conoce el jazz, múscia para ella desconocida; la descripción que hace es digna de cualquier manual.

A parte de su estancia en Nueva York, la mirada europea de esta joven italiana culta y políglota, nos  va a llevar desde los altos  rascacielos a la soleada California, de Reno a Hawái,con su mágico talento para la descripción; y coloca a  un sinfín de personajes bajo su implacable y a la vez comprensiva  lupa: locutores de radio y actores,cowboys y millonarios,  intelectuales y expatriados. Marcella siempre con la mirada puesta en su ciudad natal, decide volver a Florencia en 1948, aún cuando ya tenía hecho un sitio en su ciudad de adopción.

Estas dos novelas autobiográficas son las únicas que escribió Marcella Olschki (Florencia 1921-2001). Yo la descubrí este verano (en la biblioteca Francisco de Quevedo donde tenían Oh, América), me gustó tanto que pedí las dos para la biblioteca Cervantes. Se pueden leer de manera independiente, como hice yo, pero ya que tenemos las dos, lo suyo es seguir el orden cronológico. Me encanta el estilo de esta autora, sencillo, pero de una gran belleza; no hay que volver a leer los párrafos para entenderlos, como diría Stendhal: “Sólo un alma grande se atreve a tener un estilo simple” Abogada, diseñadora de moda y periodista, en sus dos novelas refleja con gran maestría su experiencia vital, y como siempre aquí, en tu biblioteca.

Sigue leyendo

Deja un comentario

Archivado bajo Libros, Recomendaciones

RECOLECTURAS – Tú no eres como otras madres

madre

Tú no eres como otras madres, 

no tienes las manos frías,

ni canoso el cabello,

y no me envuelves en 

grávidos cuidados“.

(Primera estrofa de un poema de Peter Schwiefert a su madre).

Si hace un par de semanas hablamos de los horrores del stalinismo, hoy nos toca hablar de los horrores del nazismo.

En Tú no eres como otras madres, Angelika Schrobsdorff hace un repaso a la vida de su madre: “Cuando trato de describirla para mí o para otros, vuelvo una y otra vez sobre la palabra “autenticidad”. Else era tan auténtica y elemental como sólo puede serlo una criatura de la naturaleza. Y al mismo tiempo tenía un intelecto agudo, un pensamiento mucho más ágil, rápido e independiente que las mujeres de su época. Era distinta, no sólo por ser judía y ejercer por ello cierto encanto exótico sobre sus conciudadanos alemanes, sino por ser autónoma y estar muy adelantada a su generación“.

Desde muy joven, esta joven berlinesa intenta alejarse de su origen y arrimarse al mundo cristiano que le fascina. De hecho, en lo referente a sus parejas lo consigue: alemanes “arios”. Con los tres tiene un hijo, fiel a la promesa que se hizo de joven: vivir la vida con intensidad y tener un hijo con cada hombre que ame. La autora del libro es la tercera hija de Else, fruto de su matrimonio  con Elrich.

Else destaca por su gran vitalidad, así la describe su último marido: “Su vitalidad desbordante lo fascinaba y aterraba en la misma medida. Su pasión y su ternura, sus razonamientos y sus observaciones, su manera de reír, de moverse, de alegrarse…todo era tan auténtico, tan original, tan vivaz. Era un volcán, siempre a punto de estallar. Sus pensamientos y sentimientos parecían encontrarse en continua ebullición y despedir un calor que a la larga resultaría insoportable“.

Se había dedicado más a vivir que a pensar. ¿Qué había qué hacer? ¿Blindarse contra la vida en vez de disfrutarla? Definitivamente, no. Tenía claro que ella iba a vivir intensamente y así lo hace durante los felices años 20, junto a la culta bohemia berlinesa, llegando incluso a compartir casa con los amantes del matrimonio, un cuarteto muy bien avenido: “Else se lanzó a los dorados años veinte, ya atacados por la herrumbre. Y se lo llevó todo: la cultura y el vicio. La corta y eruptiva época de esplendor, transformaba a la ciudad tanto en una metrópoli del arte y del intelecto, como en una Sodoma y Gomorra“.

Pero de repente, toco cambia. Ante la incredulidad de sus amigos y de ella misma, ven como Hitler, “ese hortera criminal del flequillo”, va adquiriendo poder y como se empiezan a promulgar ridículas leyes  contra los judíos. “¿Acaso creéis de verdad que el pueblo entero, la Alemania intelectual que amamos con razón, de repente ha cerrado filas en torno a un criminal demente?“. Lamentablemente sí y, aunque Else trate de resistir, más tarde que pronto se ve obligada a emigrar a Bulgaria, donde tendrá que reinventarse y conocerá las penurias: “Ahora Else había perdido pie por completo y tenía la sensación de estar en alta mar. El asco y el vértigo se alternaban con la resignación y la indiferencia. Berlín comenzaba a repugnarla. Agonizaba bajo el brazo estrangulador de los nazis, y nacía un nuevo Berlín, teutónico, lleno de banderas y desfiles, de uniformes e indumentaria ranciamente germánica, de dramas de Schiller y alaridos wagnerianos, de brazos en alto y tacones chocados. No, ese Berlín ya no era el suyo. Quería marcharse de esa ciudad en la que había nacido, se había criado, en la que había conocido la vida, el amor y la felicidad, y que ahora se transformaba en una tierra extraña y hostil“.

Bulgaria es como una segunda etapa en su vida. Alejada de la lengua, cultura y educación alemana que tanto ama. Se vuelve más reflexiva, introspectiva y calmada, apenas una sombra de lo que fue.

Tendrá que reinventarse, aprender a sobrevivir, lejos de las comodidades que conocía. Sin embargo, Sofía no le garantiza la seguridad, no hay que olvidar que el ejército nazi invade Bulgaria durante la Segunda Guerra Mundial, comenzando de nuevo la pesadilla para Else y su familia, que se ven obligadas de nuevo a esconder su origen judío. Sin embargo la barbarie la reconcilia con sus orígenes.

Finalizada la Segunda Guerra Mundial, Else regresa a Alemania, a una Berlín destruida por las bombas, apenas reconocible, en la que la mayoría de sus parientes y amigos ya no se encuentran, bien porque abandonaron Alemania antes del horror, bien porque fueron enviados a campos de concentración, como su madre, que muere en el campo de concentración de Theresienstadt, cerca de Praga.

Tras el diagnóstico de una grave enfermedad, su único refugio son sus dos hijas, tras la muerte de su hijo mayor, Peter, en el frente francés.

NUNCA ABURRIDA. NUNCA BANAL. NUNCA CONVENCIONAL

Una vida intensísima, digna de una gran novela y, como siempre aquí, en tu biblioteca.

Sigue leyendo

Deja un comentario

Archivado bajo Libros, Recomendaciones, Uncategorized

CINEMA PARADISO – De cine con mi biblioteca

queda

La película que quiero recomendar esta semana  es una de mis favoritas, no solo por su calidad cinematográfica sino también por la gran cantidad de detalles que encierra. Es admirable, por ejemplo, el modo en que se narra la historia de amor callada entre los dos protagonistas. Pocas historias de amor contadas en el cine suelen llegar a un clímax más alto que la escena en la que el ama de llaves trata de arrebatarle al mayordomo la novelita que está leyendo.

Lo que queda del día (el título literal sería ‘Los restos del día’) es una adaptación extraordinaria de la no menos extraordinaria novela de Kazuo Ishiguro, un novelista nacido en Nagasaki, pero cuya familia se trasladó a Inglaterra en los años sesenta, y que desde 1982 posee nacionalidad británica. Esta fue su tercera novela, en la que evidencia un conocimiento pasmoso de la historia y las costumbres de su país de adopción. El guión es de la también novelista, y frecuente autora de los guiones de Ivory, Ruth Prawer Jhabvala.

En principio podría parecer que el secreto de las interpretaciones está en los actores, Anthony Hopkins y Emma Thompson, pero si bien es verdad que es una de las fortalezas de la película, tiene otras muchas como por ejemplo el magistral guion que la sostiene, una composición excelente y una muy brillante dirección.

queda3

Su director, Ivory, uno de los directores más lentos del cine norteamericano, aunque muchos le creen británico, quizás porque se adapta muy bien a los temas británicos, venía de triunfar con “Regreso a Howards End” , un melodrama al más puro estilo británico con la misma pareja como protagonista y que le dio un buen número de premios y reconocimientos, pero sin duda se ve ampliamente superada por la que hoy comentamos.

Lo que queda del día es una obra maestra, cuyo argumento no es, en principio más complejo que la narración de la dedicada vida del mayordomo al servicio de un aristócrata inglés que coquetea con el nazismo en un país que aún no tenía demasiado clara su posición en la Segunda Guerra Mundial. Pero ésta no es una película de espías, por mucho que su director hay querido dejar claro las ansias de buena parte de la aristocracia y la nobleza británica por alcanzar un pacto de no agresión con la Alemania nazi. Tampoco se trata, a pesar de lo que a priori pueda parecer, se trata de una película que trate de enseñarnos el funcionamiento de una casa de la época y el papel que desempeñaba el servicio. Esta película narra la historia de amor entre el Sr. Stevens, el mayordomo, tremendamente comedido y entregado a su obligación, el trabajo, la única pasión de su vida y que ve como su mundo se ve trastocado por la incorporación al servicio de la señora Kenton, una mujer que está deseando empezar a vivir y que desea que en su viaje le acompañe un Hopkins demasiado resguardado en su intimidad. Pero pese a esta descripción del argumento, no va a ser una historia convencional. Aquí el amor se destila en silencios, en gestos, en miradas. Resulta una  narración muy elegante con unas interpretaciones muy acertadas.

queda2

Cuenta con una estructura clásica que parte de la memoria de Stevens rememorando los detalles de una época pasada, la que vivió junto a la señora Kenton, mientras acude a su encuentro, en una especie de repaso de errores cometidos y en el  director opta por unas descripciones detalladas en lo estético y contenidas en cuanto a lo interpretativo.

Magníficas  las descripciones y momentos que contiene la película, como la escenificación de la dualidad de poder entre el mundo de los sirvientes y el de los señores, pero sobre todo quiero dejar patente que la película se hace  grande gracias a las interpretaciones de sus dos protagonistas  y a la perfecta disposición de cada una de las escenas. Sin duda, la más recordada, como ya comenté antes, es el encuentro entre el mayordomo y el ama de llaves, cuando ella trataba de arrebatarle el libro que lee, mientras él recorre con su mirada el alma de su amada, y siente, a través de ese mínimo contacto, como ella rompe su barrera y le invade en su intimidad para siempre. Es sencillamente magistral la interpretación de Hopkins, como casi siempre. El papel del mayordomo  es fácilmente uno de sus tres o cuatro más perfectos y sobrecogedores. Creo que muy pocos actores en el mundo hubieran podido dar vida a un personaje tan reprimido, tan impasible, y sin embargo tan atormentado en su interior.

queda4

A su lado, Emma Thompson está en el papel de su vida. Esta magnífica mujer y actriz no es que esté perfecta como la señora Kent. Es que es la señora Kent de los pies a la cabeza, y hay momentos fugaces que hacen estremecer, instantes inimaginables en los que acompaña a Hopkins.

Por todo esto y por mucho más, es una de esas películas que te marcan para siempre y cuya enseñanzas se resumen en  que por escaso tiempo propio de que se disponga, por muchos errores que se puedan cometer, siempre hay que hacer algo en el presente antes de que se convierta en pasado.

¡Disfrútenla!

DVD PE 3192.

  Sigue leyendo

Deja un comentario

Archivado bajo Películas y documentales, Recomendaciones

CINEMA PARADISO – De cine con mi biblioteca

artista

Hoy quiero recomendar una película que es todo un homenaje a las artes. Un homenaje al proceso de creación, ejecución y conclusión de una obra. Es una reivindicación de la belleza, de la perfección en las forma y al mismo tiempo de la fragilidad. Se trata del arte materializado en película y confirma a Fernando Trueba, su director, como uno de los realizadores más importantes de la cinematografía europea junto a Almodóvar, Berlanga y Amenábar.

Esta película tiene ciertas peculiaridades que la hace diferente. Está rodada en blanco y negro, con una fotografía muy sencilla y a la vez bellísima que desprende todo el espíritu rústico que se quiere transmitir. Además no tiene música. Solamente al comienzo de los créditos finales.

artista2

La película se desarrolla en la frontera entre España y Francia durante la Segunda Guerra Mundial; en 1943 para ser exactos. Se trata de un pequeño pueblo en donde las imágenes en blanco y negro se mezclan con el silencio propio del paisaje y como protagonista a un bohemio que observa atónito la belleza de lo que contempla.

Durante los primeros minutos apenas hay diálogos pero lo que muestra es suficiente para presentar a los personajes que son cuatro: La modelo, el artista, la criada y la esposa del artista. No es necesaria ninguna expresión verbal para hacerlo. Con la visual es suficiente.

artista3

Las actuaciones de los cuatro actores principales resultan bastante convincentes, si bien cabe destacar el de Aida Folch que mostró gran valentía al aceptar un papel que la obligó a estar el 90% del metraje completamente desnuda, posando de diferentes maneras sin resultar forzada y con una increíble plasticidad. Así mismo junto a su compañero de reparto Jean Rochefort son los que sustentan la película, el alma de la misma. La química entre ambos actores es perfecta. Chuis Lampreave y Claudia Cardinale aportan también su maestría a la hora de interpretar.

Como he dicho antes, el aspecto técnico está también muy mimado  con la maravillosa fotografía en blanco y negro y la ausencia de música, que por otra parte no se echa de menos. No es necesaria. Desde esta perspectiva no se le puede reprochar nada a la película.

artista4

El argumento gira en torno a un concepto: el de la belleza, tal cual la aprehende y exterioriza el artista. Para la transmisión de los efectos y los sentimientos que le provoca, Jean Rochefort (Marc Cros) se sirve de su rostro firme, curtido y serio, cuya mirada le permite transmitir al espectador, tales emociones. Aida Folch (Mercè) expresa a través de su semblante inocente, ingenuidad y una delicada fragilidad, y un miedo que esconde una historia repleta de dolor y huidas.

El guion utiliza un contexto bélico que permanece en un segundo plano, a modo de escenario inerte que sirve para  vincular la relación artista-modelo. De este contexto nace una subtrama que es desvelada en el momento oportuno y que permite que no decaiga el pulso narrativo, fomentando la tensión dramática de la película. Este contexto histórico contrasta con la atmósfera de apacible tranquilidad en la que se sumerge Cros.

Las dos Guerras Mundiales han provocado la apatía del escultor, que apenas tiene ya confianza en el género humano, y se refugia en su arte. La guerra sirve para que se denuncien los conflictos bélicos sufridos en España durante la Guerra Civil, y el resto de Europa durante la Segunda Guerra Mundial. Este contexto provoca gran parte de los diálogos entre el artista y su modelo.

artista5

Lo efímero de la belleza viene representado por Léa (Claudia Cardinale), la esposa del escultor, quien también ha sido modelo de su marido y de otros artistas de renombre.

La foto de portada es un diseño de Javier Mariscal, y Fernando Trueba la utiliza como homenaje a su hermano, el escultor Máximo Trueba, fallecido en 1996, al que le dedica la película.

Fernando Trueba ha sabido transmitir, en una película con tintes poéticos no apta para todos los públicos, el encanto de la sencillez, a través de una búsqueda incesante con la que el artista desea colmar su alma. La esencia de la perfección captada por el escultor, extraída de las formas del cuerpo femenino, nunca había sido tratada con tanta delicadeza.

Se trata, sin embargo en su conjunto, de un largometraje muy complejo, pero los que se atrevan adentrarse en él y se dejen llevar se sentirán muy satisfechos con el resultado final.

artista6

Y lo mejor es que si os acercáis a la biblioteca, podéis encontrarla allí. DVD PE 4015

  Sigue leyendo

Deja un comentario

Archivado bajo Películas y documentales, Recomendaciones

CINEMA PARADISO – De cine con mi biblioteca

tambor

Ya tenía preparada la reseña de esta semana, pero al conocer la luctuosa noticia de la muerte del escritor y premio nobel alemán Günter Grass, he preferido reseñar una obra en homenaje a él. Se trata, como no, de una película basada en una de sus novelas más conocidas, “El tambor de hojalata” que publicó en el año 1959.

En la novela, el autor relata la vida de Oskar Matzerath, un niño que vive durante la segunda guerra mundial con ciertos tintes macabros e infantiles. Narra los momentos decisivos de la vida de Oskar que a los 29 años fue ingresado en un sanatorio psiquiátrico.

La película es una adaptación de la novela y cuenta la vida de Oskar, que toca un tambor de hojalata para mostrar su inconformismo ante la vida durante el ascenso al Tercer Reich.

Ganó la Palma de Oro del Festival de Cannes y el Oscar a la mejor película de habla no inglesa en el año 1979, galardón que compartió con “Apocalypse Now”.

Günter Grass escribió la novela en los años 50 y a través de ella hacía un ajuste de cuentas con el pasado de su país, en el que las heridas abiertas por el nazismo aún estaban lejos de cicatrizar.

En 1978, el director también germano Volker Schlöndorff se puso tras la cámara para acometer la complicada coproducción franco alemana de una novela larga, difícil y comprometida, en la que el protagonista decide voluntariamente dejar de crecer al no compartir la vida que protagonizan los adultos que le rodean. Un niño que no dejará de tocar su tambor de hojalata y que cuando intentan silenciarlo emite gritos tan agudos que son capaces de romper todos los objetos de vidrio que hay a su alrededor.

Con algunas escenas surrealistas de las que se quedan grabadas en la mente del espectador, “El tambor de hojalata” es una de las mejores producciones del cine europeo de los años 70.

tambor2

Con esta película se demuestra una vez más que con un material literario de primera clase se puede hacer una extraordinaria película que, respetando el espíritu de la novela, posee una individualidad propia, y que el cine, como la literatura pueden ser artes comprometidas con la verdad y con la sociedad del momento; algo más que un mero entretenimiento.

Son de destacar las interpretaciones de todos sus protagonistas, especialmente el trabajo de Charles Aznavour y la prodigiosa actuación del niño David Bennent en el papel del pequeño Oskar absorbiendo al espectador con su fascinante exploración emocional. Así mismo no es menos destacable el trabajo de su director.

tambor3

Fotografía del rodaje en dónde aparece Günter Grass, David Bennent y Volker Schlöndorff

 Es desde luego fascinante en muchos aspectos y monstruosa en otros, tiene más valor por su poder visual y la capacidad arrolladora de despertar la curiosidad, que por sus propios méritos cinematográficos, pero en cualquier caso merece la pena verla.

 tambor4

Sirva ésta reseña como mi homenaje particular a la obra del gran Günter Grass. Y como siempre, lo mejor es que tanto la novela como la película, podéis encontrarlas en nuestra biblioteca. DVD PE 610

  Sigue leyendo

Deja un comentario

Archivado bajo Películas y documentales, Recomendaciones