Archivo de la etiqueta: Irlanda

RECOLECTURAS – Trilogía Las chicas de campo

portada2

«Todos nos abandonamos en algún momento. Morimos, cambiamos (sobre todo esto último), dejamos de sentir afinidad con nuestros mejores amigos; pero, aunque te abandone algún día, te habré transmitido una parte de mí; serás una persona distinta por el hecho de haberme conocido, es inexorable…»

Hoy en nuestra sección, la trilogía Las chicas de campo (Las chicas de campo, La chica de ojos verdes y Chicas felizmente casadas) de la escritora irlandesa Edna O’Brien.

La primera de ellas ya fue reseñada en este blog por mi compañera Olivia hace un par de años. Yo les tenía muchas ganas a estas chicas, y estas vacaciones por fin les he hincado el diente; y el bocado me ha parecido tan exquisito, que no quería dejar de pasar la ocasión de hablar de esta gran trilogía.

A lo largo de esta serie vamos a conocer en profundidad a las dos protagonistas (Caitleen, también conocida como Kate, y Baba) y las vamos a acompañar en su periplo desde que son unas niñas en la Irlanda rural de los años 50; pasando por Dublín, ciudad a la que emigran con la esperanza de encontrar una vida mejor, lejos del asfixiante ambiente rural; para terminar en Londres, como «chicas felizmente casadas».

Lo primero que llama la atención de esta relación de amistad es la enorme diferencia que existe entre ambas. Si Kate (narradora en primera persona de las dos primeras partes y al alimón con Baba de la tercera) es, en palabras de su propia amiga: buenaza, tranquilona, ñoña, reservada; Baba es todo lo contrario: extravertida, egoísta, caprichosa, y con un punto de maldad. Quizás por eso se complementen tan bien, aunque a veces su relación pueda parecer más una relación de dependencia, en el caso de Kate, y de conveniencia, en el caso de Baba.

Este es el punto que me ha parecido más interesante de la trilogía, la disección psicológica y social de los personajes. El hecho de cómo los condicionantes externos determinan en muchos casos la personalidad.

Kate se cría en una familia con graves problemas económicos, a causa del alcoholismo del padre, y cuyo asidero es su madre que le inculca fuertes valores cimentados en el catolicismo irlandés (la autora nació en una pequeña localidad rural del oeste de Irlanda y creció en la oprimente atmósfera del nacionalcatolicismo irlandés de los años cuarenta, por lo que podríamos decir que esta trilogía tiene tintes autobiográficos, dada la similitud de O’Brien con los personajes principales, siendo Kate su yo más racional y Baba su yo más alocado y espontáneo: «Baba es como mi alter ego. Yo era obediente, amable, me desvivía por hacer lo que me ordenaban. Me castigaba por decir palabras como eyaculación, pero había otro lado en mí, un lado más rebelde, perverso. Baba es mi yo secreto»). Baba, en contraposición, no tiene los problemas económicos de Kate, pero el ambiente familiar en el que se cría, con una madre frívola, un padre prácticamente ausente, volcado en su trabajo como forma de huir de un matrimonio fallido, hace que se críe como una niña mimada y consentida. Esta forma de ser tan diferentes también las determina en sus relaciones amorosas. Si Kate siempre se enamora de hombres mayores, con un amplio bagaje intelectual y cultural, pudientes (quizás busca sentirse protegida y suplir  la figura paterna que nunca tuvo), Baba se acerca a los hombres por conveniencia, como casi todo en su vida. Lo que busca es seguridad económica para llevar la vida cómoda que anhela (de hecho termina casada con un ostentoso constructor, un nuevo rico, que le da la vida de lujos que desea, aunque sumamente insulsa y aburrida): «Hace poco nos lamentábamos Kate Brady yo de que nada nunca iría a mejor en nuestras vidas, de que moriríamos en el mismo estado en el que nos encontrábamos: bien alimentadas, casadas, insatisfechas».

Por otro lado es muy interesante la descripción de los paisajes y del ambiente rural de la Irlanda de mediados del siglo XX. En determinados aspectos narrada de manera preciosista y bucólica, que nos evoca esa maravillosa película de John Ford, «El hombre tranquilo». En contraposición, el ambiente asfixiante e hipócrita del catolicismo irlandés (para la autora mucho más represivo que en Italia, España o Portugal), que acompañará a Kate a lo largo de toda su existencia, y determinará en muchos casos sus decisiones: siempre acompañadas de fuertes sentimientos de culpa, sobre todo en relación a los hombres y a las relaciones sexuales. En palabras de la propia autora: «Es la historia de dos chicas, pero en realidad, narra la historia de la Irlanda de esa época. Un país atrasado y represivo, especialmente en las zonas rurales»

A mí me ha encantado. Me he sentido en muchos aspectos identificada con Kate, y con aquellos sueños incumplidos cuando llegamos a la edad madura. Ninguna de las dos tiene una vida fácil, una quizás porque es demasiado analítica y autoexigente, en el caso de Kate, y otra, en el caso de Baba, porque no se toma la vida demasiado en serio y sus decisiones también acarrean graves consecuencias. Me ha hecho reflexionar el poso tan fuerte que deja en las personas el ambiente tan castrante de un catolicismo llevado al extremo; pero ante todo me ha gustado la relación tan estrecha de dos amigas tan diferentes a lo largo de los años; y como, en cierta medida, se necesitan la una a la otra y se complementan. Y todo ello narrado con una gran belleza, aunque lo que se cuente no deje de ser un drama (mientras lo leía pensaba que no es un texto apto si no estás atravesando por un buen momento en tu vida, porque te pone ante el espejo, de una manera cruda, sin florituras, con gran lucidez).

Destacar también la transgresión de estos libros, y la valentía de la escritora al escribirlos (no hay que olvidar que se escribieron en los años 60, con duras críticas a la religión, abordando temas como el divorcio, el sexo, el aborto, y la emancipación de la mujer). De hecho, el primero de ellos fue un escándalo en su país, y el párroco de su aldea quemó tres ejemplares en la plaza pública. Desde  mi punto de vista son unos libros muy feministas, el protagonismo es para las mujeres y quizás está escrito para las mujeres. Desde luego creo que nosotras lo vamos a entender mejor, al menos desde otra sensibilidad y perspectiva.

Edna O’Brien (Tuamgraney, Irlanda , 1930 -).  Es una escritora y guionista de cine irlandesa residente en Londres. Con una carrera extensa, con más de 30 títulos publicados (donde destaca la trilogía Las chicas de campo), nunca pierde de vista sus orígenes y sus gentes (Irlanda es el material básico con el que O’Brien ha construido sus novelas y sus celebrados relatos). Es admirada por escritores de la talla de Philip Roth (fallecido recientemente), Alice Munro y John Banville, entre otros; y ha sido premiada con numerosos premios de prestigio, como el Irish Book Awards.

Es el primer acercamiento que hago a esta autora (aunque estaba en mi punto de mira desde hace mucho tiempo, como dije al principio), y me ha gustado tanto que voy a repetir, menos mal que en la biblioteca tengo algunos más donde elegir.

Otros libros de Edna O’Brien en la Biblioteca Miguel de Cervantes:

chica

Algunos datos se han sacado del siguiente artículo: https://elpais.com/cultura/2013/11/13/actualidad/1384360964_388331.html

 

 

 

 

 

 

Anuncios

Deja un comentario

Archivado bajo Libros, Recomendaciones, Uncategorized

CINEMA PARADISO – Brooklyn

Esta es la breve sinopsis con la que Filmaffinity presenta esta magnífica película:

En los años 50, la joven Eilis Lacey decide abandonar Irlanda y viajar a los Estados Unidos, concretamente a Nueva York, donde conoce a un chico del que se enamora. Pero un día, a Eilis le llegan noticias de un grave problema familiar y tendrá que decidir entre quedarse en su nuevo país o volver a su tierra natal.

Si fuera por esta sinopsis la película no tendría ningún encanto especial, pues no parece más que otra película sobre inmigración.

A lo mejor también agradecéis saber que se trata de una película irlandesa dirigida por John Crowley, cuyo guión es de Nick Hornby, y que está basada en la novela homónima de Colm Toibin (que también tenemos en la Biblioteca). En su reparto cuenta, entre otros, con Saoirse Ronan, Domhnall Gleeson, Emory Cohen y Jim Broadbent.

Si esto aún no os dice nada, quizás os anime a verla el saber que cuenta con varias nominaciones en distintos premios de prestigio y que ha ganado alguno de ellos:

2015: Premios Oscar: Nominada a mejor película, guión adaptado y actriz (Ronan)

2015: Globos de Oro: Nominada a Mejor actriz drama (Saoirse Ronan)

2015: Premios BAFTA: Mejor film británico

2015: Círculo de Críticos de Nueva York: Mejor actriz (Saoirse Ronan)

2015: Críticos de Los Angeles: Nominada a Mejor actriz (Saoirse Ronan)

2015: Critics Choice Awards: 5 nom. incluyendo Mejor película y Actriz (Ronan)

2015: British Independent Film Awards (BIFA): Mejor actriz (Ronan). 5 nominaciones

2015: Sindicato de Productores (PGA): Nominada a Mejor película

2015: Sindicato de Actores (SAG): Nominada a Mejor actriz (Saoirse Ronan)

2015: Asociación de Críticos de Chicago: 3 nom. incl. Mejor actriz (Saoirse Ronan)

2015: Satellite Awards: Mejor Actriz (Saoirse Ronan). 2 nominaciones

 

Y si finalmente resulta que vuestra biblioteca de confianza os la recomienda… Pues habrá que verla ¿no? O al menos tenerla en cuenta.

A mí personalmente lo que me llevó a verla fue la recomendación de una amiga. Y tengo que decir que acertó. Se trata de una película sencilla en apariencia, en la que las decisiones que tomamos a diario y nos condicionan la vida, son reflejadas de forma muy natural, sin grandes tragedias, y son cosas que a cualquiera podrían pasarle. No hace falta cambiar Irlanda por Brooklyn para poder empatizar con los personajes. Cualquiera que haya vivido fuera de su lugar natal por un tiempo, sabrá lo que es la añoranza de lo conocido, la seguridad que da lo cotidiano, el abismo ante todo lo que parece nuevo y deslumbrante.

Dice Suso Aria  que Hornby es un cronista de pasiones grandilocuentes envasadas en pequeños estuches, y es una definición muy exacta de la forma de contar de Hornby. De hecho, hay cuatro  grandes frases en esta película que encierran la esencia de la historia.

La primera es cuando ya en el barco Eilis pregunta a otra inmigrante que regresaba a América por segunda vez, cuándo tardaban en llegar las cartas: Al principio mucho, luego llegan muy rápido.

La segunda es acerca del matrimonio, cuando habla en el baño con su compañera de pensión: […] y echaría de menos estar aquí contigo.

La tercera es cuando regresa a su pueblo natal y ante el buen recibimiento se pregunta la protagonista ¿por qué esto no era así antes de irme?

Por último, una sentencia Yo soy…

Creo que estas frases encierran mucho significado e historias muy potentes y realistas. Y nos muestran el viaje que hacemos cuando dejamos un sitio y acabamos echando raíces en otro, sin dejar de añorar lo que ya no tenemos. Y vamos forjando una nueva personalidad que nos hará ver las cosas de forma diferente. Hasta acabar reconociéndonos como una persona nueva, conscientes de las decisiones que tomamos y de las opciones que descartamos.

Pero aquí no está toda la historia, junto a Eilis hay otros personajes que, respondiendo a clichés más o menos conocidos, le acompañan en su crecimiento personal. Sus papeles no parecen destacar, aunque la película podría haber sido contada desde cualquiera de sus ópticas, porque todos soportan una buena historia.  Y con ellos otros temas: las envidias, las cargas familiares, el egoísmo, los estudios, la religión, las críticas, el control de la comunidad…

Temas cotidianos narrados con una sutileza tales que convierten en grandes nuestras pequeñas vidas.

 

 

Encontrarás esta película en las Bibliotecas Lope de Vega, signatura DVD PE 2260

y en la Miguel de Cervantes, signatura DVD PE 4433.

Deja un comentario

Archivado bajo Uncategorized

CINEMA PARADISO – Calvary

Mi recomendación de la semana es una película irlandesa de un director también irlandés; John Michael McDonagh. Esta es su segunda película como director, después de “El Irlandés”, película caustica y graciosa pero que no consigue llegar mucho. Todo lo contrario que la que hoy recomiendo. “Calvary” muestra su poderío ya desde la primera escena. Un plano fijo del rostro del padre James (Brendan Gleeson), párroco de un pueblo costero de Irlanda que se encuentra en el confesionario. En off se escucha una voz confesando un terrible abuso cometido contra él cuando era niño y que amenaza la vida del sacerdote por el simple hecho de serlo. La fuerza de esta secuencia atrapa al espectador ya desde el principio.

Más tarde, cuando el sacerdote da la comunión a sus feligreses, se produce un desfile de la mayoría de  los personajes que se acercan a recibirla y con una pincelada ya podemos ver los rasgos que caracterizan a cada uno de ellos.

La película está narrada en siete capítulos, uno por cada día de la semana. El eje, ya planteado desde la primera escena, nos va descubriendo poco a poco a los distintos personajes del pueblo candidatos a convertirse en asesinos. Todos, en mayor o menor medida son pecadores, infelices y atormentados por su pasado. Es difícil descubrir qué es lo que se esconde tras sus silencios, tras sus comportamientos un tanto estridentes, aunque la verdad es que tampoco preocupa demasiado, porque lo que de verdad importa es el padre Lavelle, al que vemos constantemente dudar y debatirse internamente.

A él se acerca la cámara frecuentemente con magníficos planos cortos que nos permiten apreciar la magistral actuación de Gleeson, casi siempre contenido, dubitativo, a veces incluso inescrutable pero capaz de inundar la pantalla con su presencia, transmitiendo comprensión y calma.

Sobre esa calma se puede reflexionar acerca de los temas que plantea la película, el pecado en cualquiera de sus formas que son parte del proceso de expiación que impone la iglesia a sus fieles, pero que no se aplica a si misma al no estar dispuesta a reconocer sus errores y pagar por ellos.

Esos “errores” o mejor dicho, crímenes, es lo que Calvary denuncia, aunque el espectador solo puede pensar en ellos en convivencia con la amenaza de muerte y el discurrir de los personajes que centran la película. Junto a todo ello el humor negro tan irlandés que es capaz de aligerar temas tan dramáticos y complejos. En ese contraste reside también parte de la esencia de esta película. El humor choca con el drama al igual que los primeros planos del magnífico Gleeson lo hacen con las panorámicas del bello paisaje irlandés, igual que el perdón se confunde con el pecado y la vida con la muerte.

A pesar de todo, quizás se echa de menos que la denuncia no sea más intensa por la gravedad de los hechos que la inspiran.

Aunque el protagonista sea un cura, esta historia no versa sobre religión, casi ninguno de los personajes es realmente religioso y, por tanto, la película no trata de sermonear. No es una obra sobre el pecado y la virtud, sino sobre la humanidad y las decisiones que tomamos.

Técnicamente es una película impecable con actuaciones magistrales, especialmente la de su protagonista; magníficos actores todos que la dotan de gran nivel. Los paisajes son maravillosos, plasmados en increíbles planos, gracias al gran trabajo de fotografía. Hay que destacar también la música, electrizante y arraigada en las tierras del norte.

Así mismo, hay algunas escenas que destacan especialmente sobre el resto, como la última de la película; uno de esos momentos que resultan difíciles de olvidar durante días después de haberla visto.

En definitiva se trata de una película muy recomendable en la que  los detalles están sumamente cuidados. A mi modo de ver es una película que por todo esto la podemos incluir en el apartado de gran cine. Celebremos que aún queden ideas entre los guionistas y voluntad de hacer algo más que cintas meramente comerciales entre los directores.

Si te apetece verla, pasa por la biblioteca, donde podrás encontrarla junto a una gran selección del mejor cine DVD PE 4425

Sigue leyendo

Deja un comentario

Archivado bajo Películas y documentales, Recomendaciones

CINEMA PARADISO – Once

once

Hoy os traigo una película muy musical, Once (una vez), de John Carney.

¿Por qué es muy musical? Por los intérpretes, músicos que se interpretan a ellos mismos. El director, bajista a comienzos de la década de los 90 de la banda The Frames, liderada precisamente por Glen Hansard, el actor protagonista. Y por la estupenda banda sonora que casi vemos como se va creando a lo largo de la película. Pero entremos en situación:

Glen es un músico callejero irlandés que se gana la vida arreglando aspiradoras en la pequeña tienda de su padre. Marketa es una joven inmigrante checa, madre de una niña de dos años que vende rosas por la calle y limpia casas para poder vivir humildemente, junto a su hija y su madre, en una de las zonas más desfavorecidas de la ciudad. Ambos se conocen en una de las calles de Dublín, donde Glen está interpretando magistralmente una de sus canciones, y casi inmediatamente surge una complicidad entre ambos. Son dos corazones solitarios y atormentados. Él está destrozado por una infidelidad de su novia de toda la vida que ahora vive en Londres, y ella no tiene demasiada buena relación con el padre de su hijo, mayor que ella y que se ha quedado en la República Checa. Además les une su pasión por la música, Marketa es una fabulosa pianista pero debido a que no puede permitirse tener un piano en casa, sólo puede practicar cuando el dueño de una tienda musical le deja hacerlo durante las horas de cierre.

Veamos una de las interpretaciones en dicha tienda de la canción Falling Slowly, merecedora del Oscar:

Pero ante todo es una historia de amor. Del amor que vemos va germinando y creciendo entre estos dos músicos a través de las canciones. Un amor sencillo y puro, como la película, que tal vez sólo ocurre una vez (once). Un amor no consumado en esta historia, pero sí en la vida real. Los intérpretes protagonistas se hicieron pareja y se fueron de gira con las canciones que les hicieron famosos, compuestas en su mayoría por él, Glen Hansard. De esta gira hay un documental, “The Swell Season”, que narra las vivencias de la pareja tras alcanzar la gloria, y cómo se enfrentó a las mieles y a las miserias del éxito y al triste, pero quizás inevitable, deterioro de su relación. También dio el salto a Broadway, cosechando un enorme éxito y arrasando en  los Premios Tony.

La película triunfó además a su paso por el Festival de Sundance, ganó el premio a la mejor película extranjera en los Independent Spirit Awards de 2007, y como dijimos anteriormente, se llevó ese mismo año el Oscar a la mejor canción con “Falling Slowly”. Además supuso el despegue profesional de los músicos protagonistas.

Aunque pequeña: en metraje, apenas 87 min., en presupuesto, 150.000 dólares, en la duración del rodaje, tan sólo dos semanas y con escasos medios, sin apenas actores profesionales; es a la vez grandiosa: por la sencillez de su historia y por su espectacular banda sonora, que ya por sí solo justifica esta película.

A la ya citada Falling Slowly, se unen estupendas canciones como Say It To Me Now, When Your Mind’s Made Up, Leave, Lifes, All the way down, Falling from the sky, o la magistralmente interpretada por Irglová If yo want me, entre otrasUna delicia para los oídos. Por quedarme con una, elijo la del estudio de grabación, cuando después de terminar exhaustos tras una interminable noche de grabación, deciden coger el coche para escuchar la maqueta, acompañados por el maravilloso paisaje irlandés.

once3

Y para cerrar el ciclo, una maravillosa película merece un fantástico final y ésta lo tiene, pero no digo nada para no desvelar la sorpresa. Así que ya sabes, si quieres disfrutar de un maravilloso musical, no lo dudes, esta es tu película.

(Fuente: https://elcadillacnegro.com/2012/07/24/once-un-viaje-musical-y-sentimental/)

Sigue leyendo

1 comentario

Archivado bajo Películas y documentales, Recomendaciones

RECOLECTURAS – Las chicas de campo

chicasUna de mis últimas lecturas estas vacaciones ha sido la primera novela de Edna O´Brien, Las chicas de campo, a la cual le había echado el ojo hace tiempo por dos reseñas en la que la recomendaban y por otra en la que decían que la novela era muy mala. Que de primeras un libro genere adoración u odio ya me llama la atención, por lo que implica de visceral, no es que te resulte indiferente, soso, bueno para un ratillo, no, es que lo adoras o lo odias. Curioso.

Con esa intriga lo cogí, y después de leerlo entiendo ambas posturas.

Pero además de la opinión de los lectores más o menos conocidos o desconocidos (en la biblioteca tenemos usuarios cuyos criterios son dignos de escuchar), resulta que hay también escritores reconocidos que la admiran: Phillip Roth, Alice Munro, John Banville y su amigo Samuel Beckett. Si has leído algo de ellos y te ha gustado, ya tienes un motivo más para elegir este libro.

Hablemos de la novela en sí:

Las chicas de campo, pero no de cualquier campo, sitúense en la Irlanda de los años 50, donde, según palabras de la autora “había una censura terrible, todo era malo. Los católicos irlandeses han sido tremendos. Peores que los italianos, españoles o portugueses. El catolicismo lo impregnaba todo, y lo censuraba todo”. En ese ambiente rural y reprimido se crió la autora y esta obra tiene algo de biográfica, lo cual es importante saber.

La protagonista de la novela es la niña Caithleen, quien nos va narrando en primera persona su vida familiar en la granja, una familia tradicional y pobre, con una madre muy trabajadora y un padre alcohólico que no hace más que acumular facturas. Conoceremos de su mano a otros personajes del pueblo y sobre todo a su amiga Baba, con quien mantiene una extraña relación, pues la idolatra a pesar de cómo la trata (la relación entre ellas me ha recordado a la de las protagonistas de La amiga estupenda, de Elena Ferrante). O,Brien dio a entender al respecto que Caithleen y Baba podían considerarse las dos caras de una misma moneda, lo que eres y lo que podrías ser.

Es verdad que en la historia todo transcurre muy lento, que a veces las páginas se pasan sin que nada nuevo ocurra, te quedas esperando algo emocionante. Esto es por lo que algunos critican este libro, pero si sientes que nada está pasando, si te frustra la lentitud, la sencillez de las escenas cotidianas, los escasos personajes de un minúsculo pueblo, los cuchicheos velados, sentir que los demás saben más que tú, que las historias no llegan a eclosionar, que no eres consciente de todo y hay cosas que se te escapan… Si sientes todo eso cuando leas este libro, no puedes sentirte defraudado: Edna O´Brien lo ha conseguido, así es como se siente la protagonista, tú esperas más de la novela y ella espera más de la vida. Tú quieres saber más de lo que está pasando pero nadie te lo cuenta, a ella tampoco.

Las dos amigas, por distintos motivos, pero juntas, dejarán el pueblo para vivir en la ciudad, disfrutarán de otro mundo, de otros ritmos, la historia gana algo en agilidad aunque siga anclada con muchas cosas del pasado reciente. Pero hay esperanza de futuro, son jóvenes, independientes y tienen toda la vida por delante. La idea de la independencia femenina era algo muy moderno para la época. Esto unido a la crítica de la religión (ambas son expulsadas de un convento donde estuvieron internas) hizo que el libro fuese prohibido en Irlanda y quemado por el párroco en su pueblo natal.

Este libro es el primero de una trilogía, estoy deseando tener el segundo en la biblioteca para averiguar si la trama y la intensidad siguen creciendo con Caithleen. Yo me quedo con las críticas favorables, aunque reconozco que he tenido que hacer algo de esfuerzo por disfrutarlo, porque cada libro tiene su momento y es verano, tiempo de actividad, me ha costado encontrar ratos de atmósfera tranquila para dejarme llevar hasta la fresca y reposada Irlanda de años atrás. Creo que en invierno lo hubiera disfrutado más.

Os dejo las dos reseñas que más me gustaron:

http://www.papelenblanco.com/resenas/las-chicas-de-campo-de-edna-o-brien

http://cultura.elpais.com/cultura/2013/11/13/actualidad/1384360964_388331.html

(acabo de fijarme en las fechas, madre mía, sí que llevaba tiempo queriendo leerla)

Y por último sólo me queda recomendaros una película: El hombre tranquilo, de John Ford y escuchar la canción “The Humour is on me Now”. Cuando leáis el libro entenderéis por qué. Por supuesto la tenéis también disponible en cualquiera de nuestras bibliotecas.

Deja un comentario

Archivado bajo Libros, Recomendaciones

CINEMA PARADISO — De cine con mi biblioteca

  

MICHAEL COLLINS

collins

Esta semana hemos celebrado la semana de Pascua que comienza con el último domingo de la Semana Santa y en donde se conmemora la Pascua de Resurrección.

En Abril de 1916, el lunes de pascua, en Irlanda tuvo lugar un alzamiento en contra de la autoridad del Reino Unido.

Este intento revolucionario republicano se produjo entre el 24 y el 29 de abril de 1916, cuando parte de los Voluntarios Irlandeses (brazo armado de la Hermandad Republicana Irlandesa o IRB), encabezados por el maestro y abogado Patrick Pearse, así como el reducido Ejército Ciudadano Irlandés del líder sindical James Connolly, tomaron posiciones clave de la ciudad de Dublín, donde proclamaron la República Irlandesa. El acontecimiento suele interpretarse como el momento clave del proceso de independencia irlandés, aunque también marcó la división entre el republicanismo y el nacionalismo irlandés, que hasta el momento había aceptado la promesa de una autonomía limitada bajo la Corona británica, plasmada en la tercera Ley de gobierno autónomo (o Home Rule), que había sido aprobada en 1914 y suspendida debido a la Primera Guerra Mundial. La rebelión fue suprimida después de seis días de enfrentamientos, aunque se consideró que había triunfado por conseguir elevar al primer plano la cuestión de la independencia de Irlanda.

Michael Collins fue un líder revolucionario irlandés que sirvió como ministro de finanzas de la República Irlandesa. Fue director de inteligencia del IRA y miembro de la delegación irlandesa que negoció el tratado anglo-irlandés, siendo también presidente del gobierno provisional y comandante en jefe del ejército nacional. Fue asesinado el 22 de agosto de 1922 durante la guerra civil irlandesa.

Podemos decir que se trata de una película desgarradora, dura, intensa, demoledora. La historia de Michael Collins es la historia de un líder revolucionario irlandés que luchó encarnizadamente contra la ocupación inglesa de su patria. Con sus jóvenes pistoleros llevó a cabo una serie de sanguinarios atentados que generaron una no menos cruel represión. Un tema difícil de tratar, sobre todo en 1996 cuando el conflicto aún estaba latente.

Obtuvo un gran éxito en el Festival de Venecia pero no ocurrió igual en el mundo anglosajón en dónde no tuvo buena prensa, tratándose de un personaje histórico que despierta más odios que simpatías.

Una de las mejores películas del director Neil Jordan con la inestimable colaboración de Michael Cimino. Jordan muestra una enorme habilidad en las grandes escenas de masas y de acción y a la vez se muestra sensible en las intimistas, pero no perdiendo nunca el sentido estético.

Un buen guón, un buen conjunto de actores, un impecable diseño de producción y una antológica partitura que culmina en el tema del final de la película “She moved throught the fair”, magistralmente interpretado por Sinead O’connor.

La pueden encontrar en nuestra biblioteca. DVD PE 3811. ¡Que la disfruten!

Sigue leyendo

Deja un comentario

Archivado bajo Películas y documentales, Recomendaciones