Archivo de la etiqueta: Escritores argentinos

RECOLECTURAS – Los diarios de Emilio Renzi – Ricardo Piglia

piglia

“La vida contada por el mismo que la vive ya es un chiste, o mejor, le dijo Renzi al barman, una broma mefistofélica“.

El pasado día 6 de enero, Día de Reyes, falleció el escritor argentino Ricardo Piglia a la edad de 75 años. Desde aquí mi pequeño homenaje a través de dos de sus tres diarios publicados hasta la fecha, el tercero está previsto que salga próximamente,  y que constituyen su obra culmen.

Los lectores de Ricardo Piglia, sin duda conocen a Emilio Renzi, alter ego del autor y que aparece en numerosas obras del escritor, con mayor o menor protagonismo. ¿De dónde surge Renzi? De un juego de espejos que arranca del nombre completo del autor: Ricardo Emilio Piglia Renzi. Y ahora lo lleva un paso más allá con estos diarios que publica Piglia y firma Renzi. Tras una espléndida carrera literaria que incluye novelas y cuentos fundamentales de las letras argentinas contemporáneas y varios volúmenes de ensayos igualmente imprescindibles, el autor vuelve la vista atrás y rescata los diarios escritos a lo largo de más de medio siglo, entre 1957 y 2015, a los que se incorporan también algunos relatos y ensayos directamente vinculados con ellos.

anos-de-formacionEn el primer volumen de su diarios, Años de formación, Piglia cubre los años que van de 1957 a 1967 y arranca por tanto con un escritor en ciernes que tiene apenas dieciocho años. “¿Cómo se convierte alguien en escritor –o es convertido en escritor–? No es una vocación, a quién se le ocurre, no es una decisión tampoco, se parece más bien a una manía, un hábito, una adicción, si uno deja de hacerlo se siente peor, pero tener que hacerlo es ridículo, y al final se convierte en un modo de vivir (como cualquier otro).”

Asoman en estas páginas las primeras lecturas –de Los hijos del capitán Grant de Verne a La peste de Camus o El oficio de vivir de Pavese, pasando por Defoe, Sterne, De Quincey, Gogol, Dostoievski, Kafka, Proust, Fitzgerald, Faulkner, Hemingway o Gadda–; asoman los cines y las películas que el joven autor devora –de Bergman, Wilder, Visconti, Wajda y Godard, pero también alguna de James Bond–; asoma una geografía –Adrogué, Mar del Plata, Buenos Aires– y asoma, claro, la vida: los amoríos iniciales; los estudios universitarios; los primeros entusiasmos, las primeras rebeldías y los primeros desengaños; los descubrimientos y deslumbramientos vitales y culturales; las rupturas amorosas y los trabajos de cobro incierto –cuando pasa a ejercer de editor free lance después de que la universidad sea intervenida por los militares–; el mundillo cultural de la Argentina de entonces, con la sombra de los gigantes Borges y Cortázar, y los encuentros con Rodolfo Walsh, Haroldo Conti, Edgardo Cozarinsky, Daniel Moyano y el cineasta Leopoldo Torre Nilsson; la creación de los primeros cuentos y el proyecto de una novela. Todo ello anotado minuciosa, compulsiva, apasionadamente en estos diarios escritos por un maestro de la literatura argentina, o acaso por su álter ego.

anos-felicesEn el segundo volumen, Los años felices, recorre el periodo que va de 1968 a 1975. Si en el anterior asistíamos a la forja del escritor en ciernes, aquí se desarrolla su carrera en el mundo de las letras argentinas con la dirección de una revista, los trabajos editoriales, los artículos, los cursos y conferencias.

La pasión, la obsesión por la literatura se materializa en ideas y esbozos para cuentos y novelas, lecturas, encuentros con escritores consagrados –Borges, Puig, Roa Bastos, Piñera…– y compañeros de generación, reflexiones sobre la escritura y sobre la obra de autores clásicos y novelistas policiacos, descubrimientos, búsquedas y deslumbramientos.

Y también aparecen los viajes, la vida íntima y amorosa, y la Argentina de unos años convulsos: el fallecimiento de Perón, la emergencia de grupos guerrilleros, el golpe militar…

En el texto que abre el libro a modo de prólogo, Renzi, acodado en la barra de un bar, conversa con el barman y confiesa: “Escribo un diario, y los diarios sólo obedecen a la progresión de los días, los meses y los años. No hay otra cosa que pueda definir un diario, no es el material autobiográfico, no es la confesión íntima, ni siquiera es el registro de la vida de una persona, lo define, sencillamente, que lo escrito se ordene por los días de la semana y los meses del año. Eso es todo. Uno puede escribir cualquier cosa (…), como es mi caso, una mezcla inesperada de detalles o encuentros con amigos o testimonios de acontecimientos vividos (…) esos descubrimientos, esas fugas, esos momentos confusos han sido, para mí, puntos de viraje, y sobre ellos construí la periodización de mi vida.” Y así, este nuevo volumen de los diarios de Emilio Renzi sigue explorando las vivencias, las incertidumbres y las reflexiones literarias de un escritor y da forma, en palabras del autor, a “la novela de una vida”.

Ricardo Piglia logró varios reconocimientos internacionales, como los premios Rómulo Gallegos, el Formentor y el Iberoamericano de Narrativa Manuel Rojas. Además, fue profesor de la Universidad de Buenos Aires, la Universidad de Princenton y la Universidad de California en Davis. Antes de fallecer revisaba el tercer y último volumen de “Los diarios de Emilio Renzi”, su autobiografía, que saldrá próximamente como obra póstuma.

El primer volumen de estos diarios fue escogido mejor libro del 2015 por los críticos de Babelia y entre los mejores por los de El Cultural y los de El Periódico, y cosechó elogios unánimes: “Entre el asombro y el descubrimiento, Emilio Renzi es el mejor Piglia” (Iván Thays). “El punto culminante de una obra literaria” (Patricio Pron). “Los diarios de Emilio Renzi son una de las más interesantes operaciones sobre el tema del Autor/Personaje” (Rodrigo Fresán).

Para quien no conozcáis a este autor, los diarios es una magnífica forma de acercaros a él, y como siempre aquí en tu biblioteca.

(Fuente: editorial Anagrama)

Sigue leyendo

Anuncios

Deja un comentario

Archivado bajo Libros, Recomendaciones, Uncategorized

RECOLECTURAS – 50 años de Rayuela

rayuelaHoy en nuestra sección hablamos de un libro que llegó hace 50 años, el próximo 28 de junio, para revolucionar la literatura, Rayuela de Julio Cortázar.

París, sus calles, sus puentes, sus bulevares. Por ese dédalo se mueve el protagonista de Rayuela, Horacio Oliveira, un argentino de unos cuarenta años enamorado de una uruguaya. Ella es Lucía, la Maga, una mujer distraída, ingenua, tierna, que ha viajado hasta la ciudad con su hijo Rocamadour (cuyo nombre real es Francisco). Junto a Oliveira y la Maga están los miembros del Club de la Serpiente, y no podemos olvidar al novelista Morelli, en realidad es el álter ego de Cortázar. El escritor se sirve de él para contar cómo es su idea de una literatura limpia, “sin decorados”. Concluida la primera parte “Del lado de allá” abandonamos París y nos internamos “Del lado de acá“. Oliviera regresa a Buenos Aires. Aún falta el cierre de Rayuela, “De otros lados“, textos heterogéneos atribuidos al propio Morelli. (Fuente ABC cultural).

Cuando Rayuela apareció se convirtió de inmediato en la novela talismán, novela iniciática, propuesta existencial que aspiraba, potenciando lo humano, a cambiar la vida. Caleidoscópico mosaico, modelo para armar, confía al lector activo la recomposición de su decurso como si este rompecabezas construido por ensamblaje de partes separables contuviese mil otras novelas virtuales. Julio Cortázar con Rayuela consuma el más revolucionario ataque contra la novela tradicional, la sucesiva, la progresiva y concatenada, la decimonónica, la del realismo psicológico. Rayuela es discontinua, contrastiva, inestable, sorpresiva y sorprendente. Es a la vez una novela y una antinovela. (Del prólogo de Saúl Yurkievich).

Cómo leer Rayuela. A su manera este libro es muchos libros, pero sobre todo es dos libros. El lector queda invitado a elegir una de las dos posibilidades siguientes. El primer libro se deja leer en la forma corriente, terminando en el capítulo 56. El segundo libro empieza en el capítulo 73 y sigue el orden que se indica en el tablero de dirección. Cortázar propuso una tercera opción, en el orden que el lector desee. Sigue leyendo

Deja un comentario

Archivado bajo Libros, Recomendaciones, Uncategorized