Archivo de la etiqueta: Cine policiaco

CINEMA PARADISO – Que Dios nos perdone

Acaba de celebrarse la 33 gala de los Premios Goya y Rodrigo Sorogoyen se ha alzado con el Galardón a Mejor director por la película “El Reino”. Además de director, es un solvente realizador y guionista del cine español. No en vano también ha obtenido premio a mejor guion original por la misma película  junto con Isabel Peña, y han obtenido Goya así mismo películas suyas como “Stockholm” y “Que dios nos perdone”. A Sus  poco más de treinta años y con este historial de éxitos no es difícil augurarle una brillante carrera a  este cineasta español. Desde aquí nuestra enhorabuena.

Como he dicho, “Que dios nos perdone” ha sido una de las cintas que le ha proporcionado más éxito y de ella va la reseña de esta semana.

Interesante thriller policíaco del año 2016 cuya trama es la persecución de un asesino en serie cuyos crímenes intentan mantenerse en principio en secreto para evitar causar alarma social en un momento en que en España se acumulaban un sinfín de problemas con los indignados acampando  en las grandes ciudades, el paro con cifras abrumadoras,  la crisis de la deuda disparada, tormentas político-sociales en primera página, incertidumbres ante el futuro y, para colmo, con el Papa Benedicto XVI, a punto de llegar de visita a España y con millón y medio de peregrinos católicos desparramados por la capital. Una difícil situación  en la que el asesino en serie es la guinda del pastel. Los policías encargados de la investigación reciben la orden de dar con él lo antes posible.

No es habitual en el cine español situar la trama en un contexto político-social tan concreto y tan reciente. Fue una apuesta arriesgada  pero el resultado final es muy convincente. Algo muy similar le ocurre a “El Reino”.

Con “Que Dios nos perdone”, Sorogoyen tuvo su gran oportunidad de demostrar todo lo que había aprendido y desde luego no lo desaprovechó. A partir de esta película  ya no será considerado como “joven promesa de provincias”, sino que ascendió a la primera división de directores españoles.

La película cuenta con rostros conocidos del panorama cinematográfico español del momento, que cumplen a la perfección y realizan un trabajo de la calidad que se esperaba de ellos. La pareja de policías que protagoniza la película está formada por Antonio de la Torre (Goya a Mejor Actor en la edición de esta 2019 por su película El Reino) uno de los actores fetiche de Sorogoyen y Roberto Álamo. Antonio de la Torre aparece aquí como policía metódico, cerebral y algo inexperto en su relación con las mujeres y además ligeramente tartamudo. Todos estos rasgos perfectamente incorporados  en el papel, hacen que  imprima carácter al personaje. Su contrapartida es Roberto Álamo, de carácter volcánico, dado a los excesos y a los métodos drásticos en la película, es un actor que ha acumulado mucha experiencia en el teatro y eso se nota.

Uno de los elementos que más llaman la atención de la película es que al principio está rodada con  cámara en mano  y a medida que avanza  y va ganado tensión, el director opta por el plano fijo. Este cambio de técnica le ayuda a ganar sordidez en algunas escenas y a intensificar la sensación de ahogo y calor asfixiante que destila la película.

En definitiva es una película altamente recomendable por muchas razones. Los amantes del cine policiaco la apreciarán  y la disfrutarán; aquellos que necesitan confirmaciones de que el cine español es capaz de realizar películas mejores que las de dudoso humor y pésimo gusto o películas intimistas y sentimentales de aburrimiento garantizado, encuentran esa confirmación en ésta película. Y especialmente aquel público que va al cine a pasar un buen rato viendo algo que merezca la pena, no se la pueden perder.

Cine español de gran calidad, de factura cuasi perfecta y más que correcta en sus localizaciones y persecuciones en el centro de Madrid , un lugar muy complejo  para poder grabar, con un fantástico guion que no da puntada sin hilo y en el que no hay cabos sueltos. Buena película  por su dirección, interpretaciones, fotografía, montaje… Pocos o ningún defecto se le puede achacar  y es que Sorogoyen, como ha vuelto a revalidar éste año en los Goya con su película “El Reino”, es uno de los mejores y más brillantes directores de cine de este país.

Y como siempre podéis venir a la biblioteca y sacarla en préstamo para verla en casa tranquilamente. Tarde se sofá y mantita. DVD PE 4441

Sigue leyendo

Deja un comentario

Archivado bajo Películas y documentales, Recomendaciones

CINEMA PARADISO – La isla mínima

En la semana en la que se van a fallar los Premios Goya,  quiero reseñar una de las mejores películas que ha dado el cine español de los últimos tiempos. Se trata de “La isla mínima”; ganadora de los premios Forqué y Feroz, arrasó en la edición de los Goya 2015, metiéndose en el bolsillo tanto al público como a la crítica a unos niveles inimaginables.

Se han dicho muchas cosas sobre esta película, que es fascinante, hipnótica y con unas interpretaciones sobresalientes; todo lo que debería de ser una gran obra, desde la dirección, el montaje, la fotografía, etc. Poco o nada le falta a la cinta de Alberto Rodriguez; 10 Goyas lo corroboran.

Dar con el tono adecuado es siempre lo más difícil en una película. No basta con que la trama tenga interés o que la época y el lugar donde se desarrolla la acción sea veraz. Tampoco basta con que el casting sea perfecto y eficaz o que los diálogos se ajusten al ambiente y sus personajes. “La isla mínima” tiene todo eso y,  si bien es imperfecta, es una película que asume riesgos,  es original sin ser novedosa y, sobre todo, presenta una riqueza visual y una fuerza dramática asombrosas. Mostrar  lo conocido como si lo estuviéramos viendo por primera vez es muy gratificante. Encontrar soluciones arriesgadas para caminos trillados merece nuestra atención y reconocimiento.

Desde las primeras imágenes el director, Alberto Rodríguez, nos atrapa y nos seduce, captando nuestra atención. Con solo situar la cámara en un lugar inesperado  siembra el interés y la inquietud, consiguiendo fundir la trama narrativa con la textura visual: ¿cómo interpretar lo que vemos? ¿Cómo atar cabos en un entorno taciturno y excesivamente rural? ¿Cómo ver más allá de la superficie de las cosas y de las palabras hasta reconstruir la complejidad de unos crímenes atroces?.  Es esta superposición de capas y sugerencias  quizás lo más admirable de la cinta. Reproducir una época (año de 1980 con ecos de servidumbres recientes y esperanzas inciertas), desagraviar el olvido, apreciar los detalles que nos hacen entrever exenciones malsanas y tóxicas, reparar la inquietud de una comunidad al borde de la nada y con ganas de huir y salir adelante.

 

Quizás falte complejidad a la definición de personajes pero la poderosa trama policiaca avanza sin bajar el tono ni un momento, arrastrando al espectador a la abominable montaña rusa de las bajezas y perversiones humanas más aborrecibles. A veces, querer escapar de la desesperanza es caldo de cultivo propicio para el abuso y la extorsión sexual. No hay nada como tener dinero para comprar el silencio sepulcral. Y la impunidad permanece como una constante que dibuja un mapa negrísimo y desolador lleno de corruptelas y falsas promesas que son sólo el cebo falaz de la iniquidad.

La crónica negra nos lleva a contraponer las diferentes personalidades de los investigadores; uno con métodos dudosos, rudo, implacable, y quizás demasiado acostumbrado a éstos menesteres dado su anterior servicio en época de la dictadura, se trata del personaje interpretado por Javier Gutiérrez, que arrastra un pasado cuyos signos se reflejan en su alcoholismo y degeneración física.  El otro agente al que da vida Raúl Arévalo,  es un policía con aspiraciones de convertirse en protector de la justicia; de carácter familiar, más sensible quizás por menos baqueteado por la vida y con esperanzas en el reciente futuro en democracia. La metáfora de esas dos Españas en los dos personajes es cristalina y ambos se enfrentarán en su investigación, a un ambiente rural hostil que levantará las ampollas de una comunidad todavía anclada en los ideales pasados de unos y la excesiva libertad de otros al introducirse en el tráfico de drogas para salir de la pobreza.

La película se estrenó en el año de la reconciliación del cine español con cintas como “Ocho apellidos vascos” o “El niño”.

Es de destacar la impresionante fotografía de Alex Catalán que alcanza su máximo esplendor en las tomas aéreas digitalizadas e inspiradas en Héctor Garrido y que muestran un paisaje laberíntico en el que la verdad parece escabullirse delante de nuestras narices, como ocurre en las escenas de la persecución nocturna de un coche que desaparece en la densa lluvia llevándose consigo un trozo de esa verdad.

Lo mismo ocurre con la música de Julio de la Rosa que por momentos parece evocar al John Carpenter más inspirado.

En definitiva “La isla mínima” es una de esas películas que debería servir para convencer a aquellos que aún tienen perjuicios hacia el séptimo arte de este país. Radiografía de una época que casi sigue siendo la nuestra, donde la belleza paisajística no disimula los lodazales enfangados de la podredumbre humana. Muy potente, muy certera y arrolladoramente obstinada. Toda una experiencia cinematográfica.

Sin duda muy recomendable y como siempre la tenéis en la biblioteca. Podéis pasar a buscarla ahora mismo. DVD PE 4272.

  Sigue leyendo

Deja un comentario

Archivado bajo Películas y documentales, Recomendaciones

CINEMA PARADISO – La isla mínima

isla

Esta semana quiero reseñar una de las mejores películas que ha dado el cine español de los últimos tiempos. Se trata de “La isla mínima”; ganadora de los premios Forqué y Feroz, arrasó en la edición de los Goya 2015, encandilando a público y a crítica a unos niveles inimaginables.

Se han dicho muchas cosas sobre esta película, que es fascinante, hipnótica y con unas interpretaciones sobresalientes; todo lo que marca el equilibrio en una gran obra, desde la dirección, el montaje, la fotografía, etc. Poco o nada le falta a la cinta de Alberto Rodríguez; 10 Goyas lo corroboran.

El viaje a los 80 en una aldea de las marismas del Guadalquivir, como marca y estigma de esa España profunda, mezcla distintos elementos diseccionando una época que enfrenta a dos personajes opuestos y característicos de esas dos patrias que aún conviven. Precisamente Alberto Rodríguez remarca en esa crónica negra, en la que no falta alguna referencia al mítico semanario “el caso”, el choque de métodos entre los dos detectives para resolver una doble desaparición que va mutando y dirigiendo a los dos protagonistas a un abismo y a una intersección moral y ética.

isla2

La crónica negra nos lleva a contraponer las diferentes personalidades de los investigadores; uno con métodos dudosos, rudo, implacable, y quizás demasiado acostumbrado a estos menesteres dado su anterior servicio en época de la dictadura, se trata del personaje interpretado por Javier Gutiérrez, que arrastra un pasado cuyos signos se reflejan en su alcoholismo y degeneración física.  El otro agente al que da vida Raúl Arévalo,  es un policía con aspiraciones de convertirse en protector de la justicia; de carácter familiar, más sensible quizás por menos baqueteado por la vida y con esperanzas en el reciente futuro en democracia. La metáfora de esas dos Españas en los dos personajes es cristalina y ambos se enfrentarán en su investigación, a un ambiente rural hostil que levantará las ampollas de una comunidad todavía anclada en los ideales pasados de unos y la excesiva libertad de otros al introducirse en el tráfico de drogas para salir de la pobreza.

isla3

La película se estrenó en el año de la reconciliación del cine español con cintas como ésta, “Ocho apellidos vascos” o “El niño”.

Es de destacar la impresionante fotografía de Alex Catalán que alcanza su máximo esplendor en las tomas aéreas digitalizadas e inspiradas en Héctor garrido y que muestran un paisaje laberíntico en el que la verdad parece escabullirse delante de nuestras narices, como ocurre en las escenas de la persecución nocturna de un coche que desaparece en la densa lluvia llevándose consigo un trozo de esa verdad.

Lo mismo ocurre con la música de Julio de la Rosa que por momentos parece evocar al John Carpenter más inspirado.

isla4

En definitiva “La isla mínima” es una de esas películas que debería servir para convencer a aquellos que aún tienen perjuicios hacia el séptimo arte de éste país. Sin duda muy recomendable y como siempre la tenéis en la biblioteca. Podéis pasar a buscarla ahora mismo. DVD PE 4272.

Sigue leyendo

Deja un comentario

Archivado bajo Uncategorized

CINEMA PARADISO – De cine con mi biblioteca

MalvadosEl próximo domingo se celebrará la 27ª ceremonia de entrega de los Premios de la Academia del Cine Español, los Goya, y por este motivo os recomendamos esta gran película que fue la ganadora de la edición anterior con 6 premios, “No habrá paz para los malvados”, que pertenece a las novedades cinematográficas de la biblioteca que hemos presentado esta semana.

Madrid, principios del siglo XXI. Un día, el inspector de policía Santos Trinidad, volviendo a casa muy borracho, se ve involucrado en un triple asesinato. Pero hay un testigo que consigue escapar y que podría incriminarlo. Santos emprende una investigación destinada a localizar y a eliminar al testigo. Mientras tanto, la juez Chacón, encargada de la investigación del triple crimen, avanza meticulosamente en la búsqueda del asesino hasta que descubre que lo que parecía un simple caso de tráfico de drogas es, en realidad, algo mucho más peligroso

“No habrá paz para los malvados”, compitió en 14 galardones a los que aspiraba, junto a otras de las mejores cintas del cine español del año pasado y que también hemos incorporado a nuestros fondos: La piel que habito de Almodóvar, La voz dormida de Benito Zambrano y Blackthorn de Mateo Gil entre otras.

De los 6 galardones obtenidos fue muy aclamado el de José Coronado, que consiguió su primer Goya como mejor actor protagonista.

Otras películas de este director especializado en thrillers son Todo por la pasta y La Caja 507, ambas en la biblioteca. Destacar de esta última que una de las secuencias de la peli está rodada en el parque del castillo de nuestra ciudad, Fuengirola, junto al hotel Beatriz.

Esperamos que la disfrutéis con la intensidad que transmite su historia. Sigue leyendo

Deja un comentario

Archivado bajo Películas y documentales, Recomendaciones