PIRULETRAS – Yo, el lobo y las vacaciones con el abu.

Me encanta Luis, un niño súper-normal, campeón del mundo del boli-bigote, aunque no sé si eso es muy normal. Y también es amigo de Bernardo, al que se lleva de vacaciones con su abu… eso tampoco es muy normal. Me parece que Luis no es tan normal.

Y es que este libro rompe con la normalidad, porque claro:

  • No todas las mascotas son pequeñas y suaves.
  • Ni todos los lobos son malos.
  • Ni todos los abuelos son viejos.
  • Ni todo el mundo distingue a un lobo de un perro.
  • Ni todos los cuentos están llenos de colores.

Es que las cosas no son siempre lo que parecen.

Un formato diferente, más cercano del cómic que del cuento tradicional, lo cual nos viene genial para irnos introduciendo en otro tipo de lecturas; y sólo dos colores, blanco y negro, suficientes para crear imágenes ágiles, con un buen ritmo en la historia, aunque claro, ya sabéis que esto no depende de los colores sino del trazo, la perspectiva, la secuencia…y algunas cosas más.

Pero hay algo en este libro que sí es lo que parece:

  • Parece divertido y lo es.
  • Parece original y lo es.

Lo escribe e ilustra Delphine Perret, autora francesa con más de una docena de libros publicados, de la que espero conseguir pronto otros títulos para la biblioteca. Está editado por Kókinos y podéis encontrarlo en la Biblioteca Miguel de Cervantes con la signatura I-2 PER yoe.

Es perfecto para hacer un descanso de los estudios ahora que andáis con tantos exámenes.

Anuncios

Deja un comentario

Archivado bajo Uncategorized

RECOLECTURAS – Tomates verdes fritos

Hoy en nuestra sección un libro maravilloso, de esos que te reconcilian con la vida  y con el género humano, Tomate verdes fritos de Fannie Flagg.

Evelyn Couch vive una existencia gris. Es una mujer de mediana edad, acomplejada y totalmente frustrada con todo lo que la rodea. Sin embargo, la manera de ver el mundo que tiene una persona puede cambiar cuando menos se lo espera. En una visita al asilo donde reside la madre de su marido, Evelyn conoce a la anciana Ninny Threadgoode, que le empieza a explicar cosas de un pequeño pueblo llamado Whistle Stop, cuya vida giró un tiempo en torno a un café. De pronto, a Evelyn se le abre una luminosa ventana al pasado por la que entra un aire de una frescura desconocida para ella. Remontándose a finales de la década de 1920, Ninny explica historias cuyas protagonistas son Idgie y Ruth, dos espíritus sensibles, alegres y llenos de una admirable energía vital, que saben sobreponerse a las dificultades y saborear el gusto por la vida.

La historia está narrada en dos tiempos. Por un lado tenemos la actual, la que transcurre en la residencia Rose Terrace, Birmingham (Alabama) a finales de los años 80 y por otro lado tenemos la evocada y contada por Ninny a Evelyn en la residencia sobre los hechos acontecidos en Whistle Stop (Alabama) desde finales de los años 20 hasta los años 60 aproximadamente. La historia principal es la de Whisle Stop, aunque las dos transcurren paralelas, y esta última provoca en Evelyn importantes cambios.

Teniendo en cuenta el contexto (una zona con gran segregación racial y donde son muy activas las organizaciones del Ku Kux Klan), la novela refleja con gran maestría estas circunstancias, dando visibilidad y mucha relevancia a los negros. Sobre todo, hay que destacar el gran entendimiento que se produce entre Idgie, la «Encantadora de abejas», y esta minoría con la que siempre ha convivido (de niña como sirvientes en la casa familiar, y en la edad adulta en el café de Whistle Stop como empleados). Siendo ésta una relación de igualdad y camaradería. Porque Idgie es el alma de esta historia. Una mujer valiente y rompedora, con cierto aire masculino en su forma de vestir y en sus modales, y con un corazón enorme. Su relación con su familia, con su entorno, con los desfavorecidos y, en especial, su relación  con Ruth, de la que se enamora, determinará muchos de los acontecimientos principales de la obra. (Este es otro de los puntos fuertes de la novela, la forma de tratar con tanta belleza y sutileza, la relación entre las dos mujeres).

Otro de los personajes relevantes de esta historia es Evelyn, como depositaria de los recuerdos de Mrs. Threadgoode. La relación que mantiene con la anciana en sus encuentros en la residencia, la transformará totalmente. Vamos a ver una evolución radical desde la Evelyn del principio: una mujer madura con una «menopausia galopante» (en palabras de la propia Ninny), hasta la Evelyn del final, con el grito de guerra de ¡Towanda! por bandera; su manera de reivindicar y apostar por un sector desfavorecido de la sociedad, de la que ella es una de sus representantes: ama de casa madura, a la sombra de un marido machista y mujeriego, cuyo refugio es la comida; elemento éste, junto con los trenes, que también destaca en la novela: además de los Tomates verdes fritos que le da título, la fama del café traspasa fronteras y multitud de gente de los alrededores se trasladan a Whistle Stop para degustar sus maravillosos platos cocinados por «morenitos», entre ellos, la famosa barbacoa. (Al final del libro tenemos algunas de las recetas de Sipsey).

El libro fue llevado magistralmente al cine de la mano de Jon Avet, con guion de la propia autora y con Kathy Bates, Jessica Tandy, Mary Stuart Masterson y Mary-Louise Parker como el elenco femenino protagonista. A mí me llegó muchísimo, quizás porque era una jovencita de apenas diecisiete años. Desde entonces siempre he querido leer el libro, por eso que dicen que siempre son mejores que las películas. Y casi treinta años después lo he hecho. La espera ha merecido la pena, aunque la película no lo desmerece en absoluto, después de leerlo he decidido verla por… ¿quinta vez?

Os dejo al grito de

¡TOWANDA!

Deja un comentario

Archivado bajo Uncategorized

PIRULETRAS – El señor del Cero

El otro día nos visitó un amigo cordobés, amigo nuestro y de las bibliotecas. Y hablando de libros y cultura en general, acabó contándome unas antiguas historias cordobesas. Será por eso que me acordé de este libro que os traigo hoy:

El Señor del Cero, de Mª Isabel Molina, es la historia de un mozárabe (un cristiano que siguió viviendo en las tierras dominadas por los árabes sin renunciar a su religión), buen matemático, que recorre el camino que seguía la ciencia y la cultura que llegaba a Europa: de Córdoba a los monasterios del Norte, castellanos y leoneses, navarros y catalanes. En sus bibliotecas atesoraron, junto con las copias de la Biblia y los escritos de los Santos Padres, la valiosa cultura árabe, sus traducciones de los antiguos sabios griegos y latinos y sus libros de medicina y matemáticas. Desde allí se transmitieron a una Europa de pueblos todavía semibárbaros y que, en muchos lugares aun no estaban muy preparados para comprender.

Este es el contexto en el que se mueve José, el protagonista de esta historia, entre culturas diversas, acusaciones, bibliotecas, persecuciones, matemáticas y  un número fundamental, aunque de difícil comprensión: el cero. Los árabes lo aprendieron de los hindúes, junto con sus números, y lo adoptaron a su alfabeto, combinando el rigor y los conocimientos de los grandes matemáticos griegos con la facilidad del cálculo hindú. Así se convirtieron en los creadores de las matemáticas tal como han llegado a nosotros.

Ya sea para comprender mejor las matemáticas, para recorrer una parte de la España mozárabe, o para leer la aventura de amor y amistad de su protagonista, este libro te espera en cualquiera de las Bibliotecas de Fuengirola con el tejuelo J MOL señ.

Espero que os resulte interesante.

 

Deja un comentario

Archivado bajo Uncategorized

CINEMA PARADISO – Figuras ocultas

Mi reseña de esta semana también va de mujeres, de mujeres brillantes en este caso. Se trata de “Figuras ocultas”. Está basada en  el trabajo realizado en la vida real por tres mujeres afroamericanas de inteligencia prodigiosa: Katherine G. Johnson, Dorothy Vaughan y Mary Jackson, en el proyecto Mercury-Atlas 6 de La Nasa, que puso a John Glenn en órbita.

Siempre he sentido una gran admiración por aquellas mentes prodigiosas que son capaces de dar sentido a nuestra existencia. Mentes que crean, construyen, sanan, inventan, sienten y que, en definitiva, hacen que el género humano no sea tan predecible y lo elevan a una categoría superior. Si no fuera por éstas mentes prodigiosas, no hubiéramos podido evolucionar hasta el punto que lo hemos hecho, y el saber es lo que nos hace grandes.

Quiero recomendar esta película porque, entre otras cosas, trata precisamente de eso, de tres mentes prodigiosas pero que además tienen género y tienen color,  porque son mentes de mujer y porque son afroamericanas. Ellas, a pesar de ser grandes,  permanecieron en el anonimato al que muchas veces la sociedad y la propia ciencia relega a las mujeres y mucho más en aquella época, máxime siendo de color en Estados Unidos.

A lo largo de la Historia, han existido mujeres dedicadas al conocimiento, a la investigación, al pensamiento… Pero, ¿por qué no somos capaces, la inmensa mayoría de nosotros, de enumerar con fluidez el nombre de al menos diez de esas pensadoras, científicas, investigadoras? Nos viene a la mente el nombre de Marie Curie y poco más.

Quizá sea por lo de siempre. La ciencia ha sido desgraciadamente una parcela reservada al hombre y donde la mujer siempre ha estado intentando hacerse un hueco.

Las Figuras ocultas a las que hace referencia la película, jugaron un papel crucial en la carrera espacial de Estados Unidos, gracias a sus brillantes capacidades en el campo de la Geometría Analítica y la Aeronáutica. Para ello tuvieron que luchar y reivindicarse en una sociedad machista y racista, en una época,  los principios de los 60,  en la que la segregación racial en América era algo natural y asumido.

La película se deja ver con amabilidad por parte del espectador y aunque no  deja sitio para la sorpresa, sin embargo, sí que nos invita a reflexionar.

El reparto es brillante. Las tres actrices protagonistas logran dar a sus personajes mucha fortaleza y seguridad, pero al mismo tiempo les dotan también de sensibilidad y cercanía. No tenemos ninguna duda de que son  mujeres de carne y hueso.

Por su parte, Kevin Costner, el protagonista principal masculino, hace un papel relevante. Profesional inflexible y exigente, demuestra ser una persona justa y ecuánime que deja a un lado los prejuicios sexistas y racistas para convertirse en el auténtico valedor de sus empleadas.

Su contrapunto (como  en toda historia debe haber un villano), en éste caso es Jim Parsons, conocido por su particular papel como  Sheldon Cooper en la serie Big Bang Theory, es el prototipo de hombre al que le cuesta reconocer que una mujer pueda llegar a ser tan inteligente o más que él, y personifica la envidia profesional y la preponderancia masculina en el mundo científico.

En definitiva, película reivindicativa que cumple con creces la labor de dar visibilidad a estas tres heroínas, y muy apta también para ver en familia, porque puede enseñar a las nuevas generaciones que todo en la vida es posible con talento, trabajo y tesón.

Y verla es tan fácil como pasar por la biblioteca y cogerla en préstamo: DVD PE 4639

Sigue leyendo

Deja un comentario

Archivado bajo Películas y documentales, Recomendaciones

RECOLECTURAS – El paraguas de Entropía

«Seas quien seas ahora, al llegar a la última página serás alguien diferente»

Hoy en nuestra sección, la primera novela de la poetisa G. Luna Pérez Gastón, que fue presentada en la biblioteca el pasado mes de septiembre, El paraguas de Entropía.

Estamos ante una novela difícil de definir. Un libro dentro de un libro. Como si de una muñequita matrioska se tratara.

S entra en contacto con Entropía a través de Facebook, después de sentirse atrapado por la foto de su perfil: «la imagen de una mujer descalza que da la espalda a los ojos que la miran, con vestido de fiesta rojo, largo hasta los tobillos, y se cubre con un paraguas que lleva apoyado en el hombro». El «Me gusta» da pie al encuentro en un bar del centro, donde Entropía le entrega a S el manuscrito que ha escrito para que sea su primer lector:«Buscaba alguien como tú, equidistante entre lo ajeno y lo propio, entre lo desconocido y lo íntimo. Un lector cuya opinión tras leerme me deje, si no indiferente, al menos indemne».

Este manuscrito es la entrada a Álamum:«Seguro que no has conocido a Álamum a través de los cauces habituales. Dudo que este relato vea nunca la luz. Será algo entre tú y yo. Una cuestión íntima […]. Busco Álamum y mi búsqueda, la nuestra, si es que sigues ahí y decides acompañarme, será definitiva», pero también es la entrada a un juego que se establece entre escritora y lector, a través de las Empatías que Entropía va vertiendo a lo largo del manuscrito. (Te aconsejo, que cuando lo leas, juegues tú también a ser lector y a hacer las Empatías: coger una piedra, hacer la llamada que llevas tiempo esperando a que te hicieran, pensar en una canción y silbarla…).

El protagonista de la novela es un filósofo que trabaja de cartero, y tras ser pillado haciendo «grafitis» en las paradas de metro, le obligan a hacer de voluntario en La Parada: un centro de acogida para transeúntes en la ciudad de Nueva York. Entre los personajes que habitan La Parada se encuentran Jimmy Gun, Little Mary, Foxi, Anita Wars, Edding, Joe El Pirata. Personajes que jugaron mal sus cartas, que quizás hicieron trampas y marcaron su destino. Cuyo denominador común es el fracaso: laboral, económico, afectivo y social. El trabajo en La Parada le cambiará en cierto modo la vida. Se establece una relación entre ellos que va más allá de lo profesional. Como cuando lo «usan» como cartero, para llevar las cartas a destinatarios sin identidad ni dirección: «Hemos generados sin darnos cuenta una terapia epistolar que a todos nos alivia y nos conviene».  El encuentro con Blas El Ciego, otro de los usuarios de La Parada es determinante para él, cuando le pide ayuda para regresar a Álamum, abriéndole las puertas a ese «lugar» desconocido. Un lugar en donde «nadie necesitaría dar explicaciones, preguntar o ser respondido. La protagonista es la verdad y eso asusta aún más que las mentiras que cada día inventamos para justificar quiénes queremos que los demás crean que somos».

Para el lector Álamum es un inicio, un viaje, un descubrimiento, personajes entrañables y dispares, marginados y desposeídos, heridos de amor. Poesía y jazz. El  globo Rojo de Albert Lamorisse… Como dije al principio, un libro difícil de definir, pero con mucha magia y poesía. (Maravillosa la comparación que hace de las personas con los tipos de libros).

¿Saldrás indemne después de su lectura? Compruébalo tú mismo.

G. Luna Pérez Gatón (1969, Amorebieta Echano, Vizcaya), es diplomada en magisterio por la Universidad de Málaga. Es miembro de Equipo Lalufa_3, colectivo de artistas multidisciplinares que, desde 2002, investiga sobre el objeto poético tanto en su obra plástica como literaria. En su producción literaria destacan los microrrelatos El mueble rojo y los Poemarios ilustrados: Poesía jazz, Poesía mecánica, Mundo cartón, Making of: poesía y cine. El Paraguas de Entropía es su primera novela.

Sigue leyendo

Deja un comentario

Archivado bajo Uncategorized

CINEMA PARADISO – Sufragistas

El 19 de noviembre de 1933 las mujeres españolas pudieron votar por primera vez tras serle reconocido el sufragio como derecho constitucional en 1931. Acaba de cumplirse por tanto el 75 aniversario de aquel logro y quiero celebrarlo recomendando la película Sufragistas.

Sufragistas es una película que nos proporciona una necesaria lección de historia (vuelve a salirme la vena histórica y es que no lo puedo remediar).  Nos cuenta cómo un grupo de mujeres luchó para obtener uno de los derechos básicos de los que disfrutamos hoy. El derecho al voto femenino. Y esto hace menos de cien años, en una sociedad en la que nacer mujer limitaba tus derechos.

El camino recorrido hacia la igualdad de géneros no ha sido sencillo, y desgraciadamente aún no ha terminado pero lo que sí es seguro es que avanzó enormemente gracias a mujeres como  Emmeline Pankhurst.

La película refleja que la conquista de los derechos no cae del cielo sino que comenzó gracias al empuje de decenas de mujeres pioneras que abanderaron el cambio pero que tuvieron que pagar con el ostracismo social e incluso penas de prisión. Sufrieron el menosprecio de las autoridades; el propio Churchill describió su discurso como fuente de mentiras y Conan Doyle las calificó de Hoolligans femeninas.

La película transcurre en la Inglaterra de 1912, poco antes de la Primera Guerra Mundial y retrata como las activistas, viendo como sus protestas pacíficas para conseguir el sufragio eran ignoradas, se van radicalizando en una escalada cada vez más violenta. Rompen escaparates, se manifestan a las puertas del Parlamento e incluso una de ellas acuchilló la Venus del Espejo de Velázquez en la National Gallery de Londres, para centrar la atención en sus reivindicaciones.

En este contexto social, observamos la progresiva toma de conciencia de Maud, una lavandera interpretada de forma sobresaliente por Carey Mulligan (nominada al Oscar por An Education), que se erigirá en una revolucionaria con un alto coste para su vida.

El retrato que dibuja este drama histórico señala un doble rechazo al avance de las mujeres, por un lado, por parte de un anquilosado sistema político y económico, y por otro, por un orden patriarcal y machista imperante. Subyace de forma implícita en las escenas de la lavandería, un mayor desarrollo del vínculo del sufragismo con la lucha obrera por unas condiciones de trabajo dignas para mujeres sometidas a un trato infrahumano.

Sufragistas  es un proyecto con un equipo mayoritariamente femenino. Dirigida por Sarah Gavron (Brick Lane) y escrita por Abi Morgan (guionista de Shame y La dama de hierro), la película cuenta con una factura estética impecable si bien su estructura es académica y algo previsible, sin embargo está amparada en un relato sencillo.

Destaca su cuidada ambientación artística.  La fotografía en tonos grises, del catalán Eduard Grau (Buried), consigue «ensuciar» un ambiente proletario previo al estallido de la guerra.

Sirva esta película de necesario homenaje a la dignidad y valor de aquellas mujeres, en su mayoría de clase proletaria, indefensas, marginadas, cuando no expulsadas de sus trabajos, repudiadas por su propia familia y maridos, despojadas de sus hijos y ridiculizadas no solo por los hombres sino también por la mayoría de su propio género. Y para que las nuevas generaciones no olviden sobre qué base de dolor y sacrificio se cimentaron los derechos que hoy, en ocasiones, vemos como irrelevantes.

Altamente recomendable. Y si te apetece verla, sólo tienes que pasar por la biblioteca

DVD PE 4642.

Sigue leyendo

Deja un comentario

Archivado bajo Películas y documentales, Recomendaciones

RECOLECTURAS – La sociedad literaria y el pastel de piel de patata de Guernsey

Hoy en nuestra sección un libro de esos que a mí me gusta llamar «bonitos» pero con enjundia, y con un título largo y difícil de aprender: La sociedad literaria y el pastel de piel de patata de Guernsey, de Mary Ann Shaffer y Annie Barrows.

Este libro lo adquirí hace unos diez años, y precisamente lo que me gustó de él fue el título tan rocambolesco: ¿Qué tiene que ver un pastel de patata y una Sociedad literaria? Después de leerme el libro descubrí la relación existente, pero sobre todo descubrí una historia maravillosa que me enganchó y enamoró, como sigue enamorando a multitud de lectores desde entonces.

Enero de 1946: Londres emerge de las sombras de la segunda guerra mundial. La escritora Juliet Ashton (famosa por sus crónicas humorísticas Izzy Bickerstaff va a la guerra), está buscando el argumento para su próximo libro. ¿Quién podría imaginarse que lo encontraría en la carta de un desconocido, un nativo de la isla de Guernsey, a cuyas manos ha llegado un libro de Charles Lamb que perteneció a Juliet? A medida que Juliet y el desconocido intercambian cartas, ella se queda atrapada en un mundo maravillosamente excéntrico. La sociedad literaria del pastel de piel de patata de Guernsey (nacida como una coartada espontánea cuando sus miembros fueron descubiertos rompiendo el toque de queda de los alemanes) contiene una galería de personajes profundamente humanos, divertidos, encantadores, desde granjeros a frenólogos, todos amantes de la literatura, que sobrellevaron la ocupación nazi organizando reuniones de lectura sobre novelas clásicas, siempre alrededor de un pastel de patata.

Entre ellos vamos a conocer a Isola Pribby que siente debilidad por las hermanas Bronte y en especial por Cumbres borrascosas. A Eben Ramsey que le gusta sobre todo Shakespeare, aunque también Dickens y Wordsworth. A John Booker (exalcohólico), que lee las cartas de Séneca, mientras se hace pasar por su señor, lord Tobias. Pero sobre vamos a conocer a Elizabeth McKenna, fundadora de la sociedad, y que en el momento en que se narra la historia está desaparecida, pero que sigue muy presente a través de los recuerdos de las personas que la conocieron y trataron, y de los objetos que permanecen en la casa que habitó. Elizabeth se convertirá en el centro que Juliet necesitaba para su libro. Es el alma de la historia. El nexo de unión entre los personajes. Amable, valiente, divertida. La que se inventó la mentira de la Sociedad Literaria e hizo que luego funcionara. Guernsey no era su casa, pero se adaptó al lugar y a la pérdida de libertad.

Porque esta es la historia de Guernsey, de las Islas del Canal ocupadas por los alemanes durante la Segunda Guerra Mundial desde 1940 a 1945 (la autora pasó dos años documentándose), de una población olvidada, de sus penurias, pero sobre todo de la amistad entre sus habitantes, de la valentía y determinación por sobrevivir, y de la literatura como poder sanador.

La novela está de plena actualidad porque recientemente se ha llevado al cine con gran éxito. Yo tuve la oportunidad de verla y me encantó. Aún está en cartelera aunque, lamentablemente, no en nuestro municipio. Os dejo con el trailer que seguro os anima a leer el libro:

Sigue leyendo

Deja un comentario

Archivado bajo Libros, Recomendaciones, Uncategorized