PIRULETRAS – Un vampiro en el Polo

En una entrada anterior os hablé de la visita de  Inmaculada de Miguel y su genial sesión de cuentos.

Una de las historias con las que deleitó a los presentes fue la del vampiro en el Polo, un cuento original de Carmen Gil, con ilustraciones de Xavier Salomó, que SM tiene editado en su colección de Pictogramas.

Nos cuenta en versos la historia de Ramiro, un vampiro que vive en un castillo y que, como todos los vampiros odia la luz. Y lo que le ocurre de especial a Ramiro es que se aburre un montón, quiere jugar con los niños, pero no puede, porque éstos duermen de noche, cuando Ramiro puede salir.

Un día, viviendo la televisión, Ramiro tuvo una idea, hizo sus maletas y se fue rumbo al Polo Norte.

Si queréis saber por qué hizo tal cosa y lo que le ocurrió allí, tendréis que buscar este libro en la Biblioteca Francisco de Quevedo de Los Boliches, y próximamente también disponible en la Biblioteca Miguel de Cervantes de Fuengirola, porque una niña muy simpática nos lo acaba de donar para que todos vosotros podáis disfrutarlo.

Buscadlo entre los libros que tienen un punto azul, ya sabéis, para los que andáis entre los tres y los seis años y por supuesto para todos los que gusten de una buena historia. Podéis disfrutar juntos de su lectura tanto los que ya leéis como los que aún no, porque gracias a los pictogramas, unos leerán las letras y otros los dibujos. Y así en equipo es mucho más divertido.

Deja un comentario

Archivado bajo Libros, Niños, Recomendaciones

CINEMA PARADISO – La señorita Julia

Antes que cine fue teatro. Su autor, August Strindberg la escribió para ser representada sobre las tablas, en un escenario entre cuatro paredes, y eso se nota. Dirigida por Liv Ullmann, se ha dicho de ella que es la adaptación más seductora y oscura del gran clásico teatral.

La historia se centra en Julia, una mujer aristócrata que rompe todas las convenciones sociales y en la noche de San Juan vive un momento de auténtica pasión con su criado John. La auténtica protagonista es la lucha entre clases, una lucha dura, dramática y agresiva incluso lo que hace que la historia sea bella pero terrible al mismo tiempo.

Es un relato apasionante que cuenta con dos personajes complejos y muy atractivos: Julia y John. Ambos evolucionan tanto a lo largo de la historia que a veces cuesta trabajo saber quién es el criado y quién el aristócrata. De igual forma, el guion conserva la fuerza y la inteligencia de la original obra teatral.

Sin embargo, quizás se note demasiado que no ha sido creada para la gran pantalla. En mi opinión, un texto teatral bien llevado al cine no debería aparentar en exceso haber sido lo anterior, y en este caso quizás se haga demasiado evidente. Pero sólo por poner un “pero”.

Muchas de las imágenes son de una belleza excepcional y el final está tratado con mucha delicadeza y tiene la capacidad de conmover al espectador. Al mismo tiempo han sabido intercalar escenas para variar la escenografía primitiva adaptándola así al mundo cinematográfico, ampliando  espacios con bastante acierto.

La actriz Jessica Chastain interpreta a Julia de forma extraordinaria, resultado no sólo del talento de la actriz, que lo tiene y mucho, sino también de la labor magistral de dirección por parte de Liv Ullmann, que antes de ser directora, fue actriz, y de las buenas. El resultado de estos trabajos se refleja a la perfección en los ojos de Jessica Chastain que se cargan de verdad o de pasión o de miedo, dependiendo de la escena. A esto ayudan también unos primeros planos excepcionales que colaboran a dar impresión de cercanía y empatía al espectador.

Colin Farrell por su parte interpreta a John, el criado de la casa y al principio quizás resulte poco creíble, pero a medida que avanza la película su trabajo se va haciendo magnífico y te va atrapando. Es de destacar también el papel de Samantha Morton que encarna a Kathleen, la criada de la casa y novia de John.

El reparto lleva a cabo un trabajo excelente, las imágenes son agradables, la historia es lo suficientemente turbulenta, casi cercana al thriller, como para interesar, pero, a veces (como sucede en otras muestras de teatro filmado como Closer, reseñada por mi anteriormente), a uno  le está dando la impresión de estar viendo una obra de teatro y no una verdadera película. Y sin embargo todo eso es perdonable gracias a la calidad del film.

Tormentas psicosexuales aparte, quizá el tema más estimulante de La señorita Julia es, como he mencionado antes,  el del choque de clases, que no tiene tanto que ver con riqueza versus pobreza, como con la convivencia de dos especies distintas de seres humanos. Hoy en día, la aristocracia empieza a ser algo en vías de extinción, reducida a sus propios espacios, y tendemos a pensar que el concepto de “clase” equivale a riqueza, pero hasta hace unas décadas esto no era así. Esta película puede ser un buen ejemplo para entender realmente qué significaba “clase alta” y “clase baja” en el sentido de entonces.

En definitiva la película es un ejercicio narrativo excelente, apoyado por la magnífica interpretación de sus dos actores principales. Muy recomendable. No te la puedes perder. Y como siempre, puedes encontrarla en la biblioteca. DVD PE 4295

(Fuente: http://www.thecult.es) Sigue leyendo

Deja un comentario

Archivado bajo Películas y documentales, Recomendaciones

Gran Reserva – Cien años de soledad

MUCHOS AÑOS DESPUÉS, frente al pelotón de fusilamiento, el coronel Aureliano Buendía había de recordar aquella tarde remota en que su padre lo llevó a conocer el hielo. Macondo era entonces una aldea de veinte casas de barro y cañabrava construidas a la orilla de un río de aguas diáfanas que se precipitaban por un lecho de piedras pulidas, blancas y enormes como huevos prehistóricos. El mundo era tan reciente, que muchas cosas carecían de nombre, y para mencionarlas había que señalarlas con el dedo.

De esta forma tan literaria comienza esta maravillosa novela que este año cumple 50 desde que viera la luz por primera vez, allá por 1967.

Cien años de soledad relata la historia de una aldea imaginaria, Macondo, y de la estirpe de sus fundadores, los Buendía. La novela se presenta dividida en veinte secuencias narrativas que carecen de título e incluso de numeración.

Si bien es cierto que los frecuentes saltos hacia atrás y hacia adelante caracterizan la técnica narrativa de Cien años de soledad, hay que decir que tales retrospecciones y anticipaciones se producen principalmente en el interior de cada secuencia;  los sucesos se refieren en orden cronológico, y pueden agruparse atendiendo a los acontecimientos de fondo que marcan la vida de la aldea y al protagonismo que adquieren ciertos personajes o generaciones:

  • En un primer bloque se narra tanto la fundación de Macondo como la edénica y mágica cotidianeidad de su primera época; los personajes más señalados son los fundadores, José Arcadio Buendía y Úrsula Iguarán, aunque también conoceremos la infancia y juventud de sus descendientes, que forman la segunda generación de los Buendía.
  • Uno de los hijos de José Arcadio y Úrsula, el coronel Aureliano Buendía, es el principal protagonista del segundo bloque, en el que la vida apacible de la aldea se ve alterada por las vicisitudes de las guerras civiles que durante casi veinte años asolan el país.
  • Finalizada la guerra, con la llegada a la población de la compañía bananera se inicia una nueva etapa en el devenir de Macondo, en la que la prosperidad se acompaña de una creciente conflictividad social que desemboca en una sangrienta represión. Aureliano Segundo y José Arcadio Segundo, miembros ya de la cuarta generación, son los principales personajes de este bloque, aunque no llegan a desempeñar un papel crucial en los sucesos.
  • Un diluvio bíblico separa la tercera parte de la última, que relata la decadencia y destrucción de Macondo y el final de la estirpe. Los últimos Buendía, pertenecientes a la quinta y a la sexta generación, malviven en un pueblo en ruinas hasta que la estirpe se extingue en un vástago con cola de cerdo, hijo de Amaranta Úrsula y Aureliano Babilonia. Este último logra descifrar las profecías que el gitano Melquíades había dejado escritas sobre Macondo; el anuncio de su destrucción se cumple en el mismo momento de su lectura.

 

Árbol genealógico de los Buendía

 

Cien años de soledad (1967). Ha sido juzgada como la pieza clave del Boom de la literatura hispanoamericana de los años 60, fenómeno editorial que proporcionó la debida proyección internacional a los narradores del continente; ha sido descrita como la más perfecta manifestación del «realismo mágico», corriente en que cabe incluir a una parte de los autores del Boom y cuyo más visible rasgo es la naturalidad con que lo cotidiano se entrevera de sucesos maravillosos tan imaginativos como expresivos; ha sido considerada una de las novelas imprescindibles del siglo XX a escala mundial, y encumbrada como la mejor de la historia de las letras hispánicas después de Don Quijote de la Mancha.

Pero Cien años de soledad es también la máxima realización de un maestro insuperable en el arte de contar: el premio Nobel colombiano Gabriel García Márquez. Más allá de las posibles interpretaciones a posteriori de la novela como parábola de un mundo (la América hispana), el lector queda de inmediato cautivado por un virtuosismo narrativo propio de un encantador de serpientes, y sepultado bajo el incontenible aluvión de acontecimientos sobre los que el autor derrama pródigamente su portentosa inventiva, y su perfección formal y estilística.

Esta magna obra la podéis encontrar en todas las bibliotecas municipales. Desde aquí aprovecho para invitaros a que la leáis o releáis; cualquier excusa es buena para acercarse a ella.

(Fuente: https://www.biografiasyvidas.com/reportaje/garcia_marquez/cien_anos.htm).

Os dejo con este interesante artículo publicado en Babelia, sobre las claves de Cien años de soledad.

Sigue leyendo

Deja un comentario

Archivado bajo Libros, Recomendaciones

Piruletras – ¿Y si un pingüino montara en bici?

Tenemos una colección de libros relativamente nuevos que son muy divertidos.

Hablo de la colección ¿Y si un…? de Susaeta y entre sus títulos están éstos:

  • ¿Y si una ballena viajara a la luna?
  • ¿Y si un tiburón hiciera deporte?
  • ¿Y si un pingüino montara en bici?
  • ¿Y si un pulpo escalara un edificio?
  • ¿Y si un triceratops…?
  • ¿Y si un estogasaurio…?
  • ¿Y si un diplodocus…?

 

Ya me llevé a casa el del diplodocus y fue todo un triunfo, qué risa cuando hace caca (ya sabéis que los libros de animales les encantan y si encima sale caca, ¡oh Dios mío!, el libro se convertirá en lo más de lo más).  Pero esta entrada es para otro, para el dedicado a los pingüinos.

Muchas veces vienen estudiantes tamaño pitufo, o sus padres, buscando libros sobre un tema concreto que están dando en clase, a veces es la Antártida, como pasó hace poco. Y cogéis un atlas, o una guía de viajes, o un cuento súper divulgativo con mogollón de texto y una foto diminuta… Lo que queráis, por supuesto, que para eso están aquí los libros. Pero hay vida más allá, independientemente de la edad que se tenga, ¿a quién no le gusta aprender de forma divertida? Jo, es que son mogollón de datos, pues ya que hay que aprenderlos, al menos vamos a echarnos unas risas mientras tanto ¿no os parece?

A mí de todos los que hay me llama la atención éste porque pienso que si yo fuera pingüino, con lo friolera que soy, estaría deseando hacer las maletas y no volver a la Antártida jamás. Además, me llama mucho la atención que sean tan sociales, hay colonias formadas por un millón de pingüinos, qué locura, yo vengo de una familia numerosa que me encanta, pero un millón… Facebook tiene que echarles humo.

Y estas no son las únicas curiosidades, esperad a ver qué pasa cuando cantan o cuando hacen un picnic (anécdota no apta para estómagos delicados)… Son tantas cosas alucinantes las que verás en estos libros que es mejor que vengas a comprobarlo tú mismo a la Biblioteca Miguel de Cervantes (centro) o la Lope de Vega (Boquetillo).

Aquí nos vemos.

Buen fin de semana.

Deja un comentario

Archivado bajo Libros, Niños, Recomendaciones

CINEMA PARADISO – Festival de Cannes

El pasado domingo, día 28, concluyó la 70 edición del Festival de cine de Cannes, uno de los  más emblemáticos a la vez que glamurosos de Europa, y por ende, del mundo.

El Festival de Cannes nació el año 1939 si bien no será hasta el año 1946 cuando celebre su primera edición efectiva. Hoy día el Festival de Cannes es la cita cinematográfica más prestigiosa y el evento cultural más mediático del mundo. Se ha convertido en imprescindible para los países productores de películas y esto es gracias a su historia, sus selecciones y sus galardones a la vez que uno de los más grandes honores en la industria del cine. Su seña de identidad es presentar películas más independientes y de enorme calidad.

Ajustándonos a las declaraciones de su actual presidente, Thierry Frémaux, el festival se fundó con la vocación de dar a conocer y respaldar obras de calidad para fomentar la evolución del cine, favorecer el desarrollo de la industria del cine en el mundo y proyectar el séptimo arte a nivel internacional. Todavía hoy, esta máxima sigue siendo el primer artículo del reglamento del Festival.

«El objetivo del Festival es fomentar el desarrollo del arte cinematográfico en todas sus formas, y crear y mantener un espíritu de colaboración entre todos los países productores de películas» (extracto del reglamento, 1948).

Se compone de diferentes secciones, que engloban toda la diversidad de creación cinematográfica y cada una de las cuales tiene su propia identidad.

El Festival está muy atento a descubrir nuevos talentos y a servir como trampolín a la creación. El trabajo más importante, pero también el menos visible, es el que realizan los cazatalentos del equipo, que recorren el mundo y los festivales cada año para detectar realizadores prometedores. A lo largo de la historia del Festival, se han desarrollado varias acciones destinadas a apoyar los talentos del futuro. Existe la Caméra d’Or, que recompensa la mejor ópera prima presentada en todas las secciones (Sección oficial, Quincena de Realizadores o Semana de la Crítica) o incluso la Cinéfondation, que presenta películas de escuelas de cine, y organiza la Résidence y el Atelier. El desarrollo de «Cannes Court Métrage» también tiene este propósito. Todas estas acciones combinadas le permiten al festival seguir siendo un observatorio sobre las tendencias del cine del futuro y ahí radica su importancia.

Su mítica “alfombra roja” ¡Es el buque insignia! Es la parte más mediática del evento y, para la organización, la oportunidad de recibir por primera vez y con los mismos honores a los artistas más importantes del cine mundial y a los talentos emergentes. También supone una ocasión para rendir homenaje a la creatividad de los artistas sobre la que descansa el prestigio del Festival.

La carrera de una película y la reputación de un autor descansan ante todo en su acogida en salas. A pesar de estar reservado a los profesionales, el Festival es consciente de esta realidad y de la importancia del acceso de los cinéfilos y por eso, desde el año 2012, la película inaugural se estrena en salas en Francia el día de su presentación en Cannes y la ceremonia de inauguración se proyecta en los cines para que los espectadores puedan vivir en directo la noche de inicio del Festival.

En Cannes, el Cinéma de la Plage, una sala al aire libre, ofrece cada noche una película (y desde 2010, en ocasiones, en primicia mundial), en el marco de una programación temática. Se trata de proyecciones al aire libre abiertas a todo el público.

El Festival está sólidamente anclado en su historia, pero se mantiene muy atento a acoger la novedad y la originalidad. Con el paso de los años, ha evolucionado tratando de conservar sus valores esenciales: la cinefilia, el descubrimiento de nuevos talentos, y la acogida de los profesionales y de los periodistas que acuden de todas partes del mundo para contribuir al nacimiento y a la difusión de las películas.

En cada nueva edición, nacen proyectos, se transmiten experiencias, se entrecruzan culturas: es también esta efervescencia la que convierte al Festival de Cannes en el reflejo de su época.

Su galardón más importante es la mítica “Palma de Oro”, además de otros menos conocidos como “Gran Premio” o “Premio del Jurado”.

En la edición de este año del 70 aniversario, muchos críticos han declarado que las películas que han participado en sección oficial, no estaban a la altura en cuanto a calidad y que por el contrario, ésta si se ha apreciado en películas fuera de la misma. No obstante, los galardonados éste año 2017 han sido:

Palma de Oro: “The Square” de Ruben Östlund.

Gran Premio del Jurado: “120 battments par minute” de Robin Campillo.

Premio del Jurado: “Lovelless” de Andrey Zuyagintser

Premio a la Mejor Dirección: Sopía Coppola por La seducción (The Beguiled)

Premio a la mejor interpretación masculina: Joaquin Phoenix por You Were Never Really Here.

Premio a la mejor interpretación femenina: Diane Kruger por In The Fade

Premio especial del 70 aniversario del Festival: Nicole Kidman (con dos películas en Sección Oficial: The Killing of a Sacred Deer y La seducción)

Cámara de Oro (Mejor debut): Jeune Femme, de Léonor Serraille

FIPRESCI: BPM (Beats Per Minute), de Robin Campillo

Y ya estamos impacientes por verlas.

A lo largo de todos estos años han sido muchas las películas que se han alzado con estos importantes galardones , tales como:

Esto es sólo un ejemplo. Todas estas y muchas más os están esperando en la biblioteca. ¡No dejéis de verlas!

Deja un comentario

Archivado bajo Películas y documentales, Recomendaciones

RECOLECTURAS – A propósito de las mujeres

Hoy en la sección, otra de las novedades de esta primavera. Un precioso y corto libro de Natalia Ginzburg, A propósito de las mujeres.

El libro se abre con unas reflexiones de la autora que lleva por nombre A propósito de las mujeres y da título a este conjunto de retratos. Estas reflexiones me han parecido muy reveladoras, y me he sentido identificada con ellas: «Las mujeres tienen la mala costumbre de caer en un pozo de vez en cuando, de dejarse embargar por una terrible melancolía, ahogarse en ella y bracear para mantenerse a flote: ese es su verdadero problema. Las mujeres se avergüenzan a menudo de ello, y fingen que no tienen problemas, que son enérgicas y libres, y caminan con paso firme por las calles con grandes sombreros y bonitos vestidos y los labios pintados y un aire resuelto y altivo, pero nunca me he encontrado con una mujer en quien no haya descubierto al poco rato algo doloroso y lamentable que no he visto en los hombres, un peligro continuo de caer en un gran pozo oscuro […]. Lo que tienen que hacer las mujeres es defenderse con uñas y dientes de esta malsana costumbre, porque un ser libre no cae casi nunca en el pozo ni piensa siempre en sí mismo, sino que se ocupa de todas las cosas importantes y serias que hay en el mundo, y solo se ocupa de sí mismo esforzándose por ser cada día más libre. La primera que debe aprender a actuar así soy yo». Yo, que tiendo a estar en el pozo cada cierto tiempo, he encontrado refugio y consuelo en estas palabras, lo que me pasa no es algo exclusivo de mi identidad como persona sino de mi identidad como mujer.

A lo largo de estos nueve relatos vamos a conocer a múltiples mujeres: con sombrero y sin sombrero, jóvenes y viejas, maquilladas o con la cara recién lavada. Ellas, tan solas o con demasiada gente a su alrededor; con hijos que hacen preguntas molestas o amantes que llegan, te usan, saludan y se van. Mujeres que tarde o temprano se sienten malqueridas, aunque anden por la calle pisando fuerte y mirando coquetas el reflejo de su cuerpo en el escaparate de alguna tienda.

En estos cuentos hablan, lloran, caminan… La prosa de Natalia está llena de sensibilidad, belleza y valentía para abordar a la mujer con otra mirada distinta; la de otra mujer que las entiende, porque también ha estado en el «pozo».

Son textos llenos de sutileza y elegancia, en contraste con los temas que aborda (la mayoría de ellos llenos de desasosiego, desesperanza, conflicto…). Como dice Elena Medel en su magnífico prólogo: «Se intuye más que se explicita […], no nos quieren con ellos, se bastan solos. Funcionan sin el lector, y ahí la paradoja: funcionan para el lector, igual que si te enteraras de una anécdota que se describiese sin florituras, tal y como sucedió, con el tiempo exacto, contada porque necesita contarse. Así, con esa urgencia y esa conciencia sabias, con ese raro apego, afronta Natalia Ginzburg sus relatos. Los convierte en el territorio de la exigencia».

Las mujeres constituyen el hilo evidente con el que se tejen los relatos de A propósito de las mujeres, estas piezas se unen porque las cose una mujer.

Natalia Ginzburg (1916-1991), fue una de las voces más importantes de la literatura italiana del siglo XX. Nacida en Palermo en 1916, pronto se trasladó a Turín y luego, ya casada con Leone Ginzburg, vivió en Roma hasta que su marido fue asesinado en una cárcel de la capital por las fuerzas fascistas.

Entre sus obras más conocidas, además de Léxico familiar, que en 1963 fue galardonado con el Premio Strega, destacan Las pequeñas virtudes, Querido Miguel, Todos nuestros ayeres, su coleccción de ensayos Las tareas de casa y otros ensayos y La ciudad y la casa, su última novela. (Muchas de sus obras podéis encontrarlas en la biblioteca).

Ginzburg trabajó muchos años como editora en Roma, hasta su muerte en 1991. Su prosa no envejece, y siempre es un placer encontrarte con ella en alguno de sus libros, como este que hoy os traemos.

Os dejo con esta magnífica reseña de Rafael Narbona.

Sigue leyendo

Deja un comentario

Archivado bajo Libros, Recomendaciones, Uncategorized

PIRULETRAS – Verne y la vida secreta de las mujeres planta

La familia de Violeta esconde un secreto milenario que ha conseguido mantener oculto hasta ahora. Jules Verne, el célebre escritor, ha desembarcado en el puerto de Vigo con una maleta y un montón de preguntas. Él quiere conocer todo sobre las mujeres planta… y ellas necesitan la ayuda de sus inventos para sobrevivir.

Misterio, aventura y magia ancestral en un trepidante viaje contrarreloj hasta un bosque submarino.

Resultado de imagen de la vida secreta de las mujeres planta

Llevaba tiempo queriendo leer a Ledicia Costas y su libro Escarlatina, la cocinera cadáver (con el que obtuvo el Premio Nacional de Literatura Infantil y Juvenil 2015), pero éste ha llegado antes, así que me lo llevé a casa y estoy encantada de haberlo hecho.

Hay muchas cosas que me han gustado de esta novela, por un lado, el hecho de que partiendo de la visita real de Julio Verne a Vigo, haya creado una historia llena de aventura y fantasía al más puro estilo Verne, el cual no será el único personaje real, ya que también nos encontraremos con el inventor Antonio Sanjurjo.

Los títulos son otro de sus puntos fuertes, siempre agradezco que me introduzcan en la historia: Donde la narradora plantea varias preguntas y una incógnita, Donde Violeta y Pierre asumen un riesgo y encuentran un increíble artefacto, Donde Jules Verne y Antonio Sanjurjo conversan de cosas importantes delante del Merilleux Nautilus, etc.

Pero además, entre sus páginas encontré misterio, amistad, principios, respeto y amor por la naturaleza. Y un viaje a la ciudad de Vigo en el s.XIX que bien merece la pena: su puerto, la ría y esa otra parte de la ciudad mágica y desconocida que Violeta y su familia tratan de ocultar.

No paséis por alto las ilustraciones de Mónica Armiño, los detalles del dibujo de la cubierta del libro son increíbles, me gusta esa naturaleza diminuta y salvaje que me trasportan a bosques y aromas que hace tiempo conocí.

Una estupenda novela que encontraréis en la Biblioteca Miguel de Cervantes con la signatura J COS ver.

Buen fin de semana, espero que con alguna buena lectura.

Deja un comentario

Archivado bajo Libros, Recomendaciones, Sección infantil