Archivo mensual: enero 2019

CINEMA PARADISO – La isla mínima

En la semana en la que se van a fallar los Premios Goya,  quiero reseñar una de las mejores películas que ha dado el cine español de los últimos tiempos. Se trata de “La isla mínima”; ganadora de los premios Forqué y Feroz, arrasó en la edición de los Goya 2015, metiéndose en el bolsillo tanto al público como a la crítica a unos niveles inimaginables.

Se han dicho muchas cosas sobre esta película, que es fascinante, hipnótica y con unas interpretaciones sobresalientes; todo lo que debería de ser una gran obra, desde la dirección, el montaje, la fotografía, etc. Poco o nada le falta a la cinta de Alberto Rodriguez; 10 Goyas lo corroboran.

Dar con el tono adecuado es siempre lo más difícil en una película. No basta con que la trama tenga interés o que la época y el lugar donde se desarrolla la acción sea veraz. Tampoco basta con que el casting sea perfecto y eficaz o que los diálogos se ajusten al ambiente y sus personajes. “La isla mínima” tiene todo eso y,  si bien es imperfecta, es una película que asume riesgos,  es original sin ser novedosa y, sobre todo, presenta una riqueza visual y una fuerza dramática asombrosas. Mostrar  lo conocido como si lo estuviéramos viendo por primera vez es muy gratificante. Encontrar soluciones arriesgadas para caminos trillados merece nuestra atención y reconocimiento.

Desde las primeras imágenes el director, Alberto Rodríguez, nos atrapa y nos seduce, captando nuestra atención. Con solo situar la cámara en un lugar inesperado  siembra el interés y la inquietud, consiguiendo fundir la trama narrativa con la textura visual: ¿cómo interpretar lo que vemos? ¿Cómo atar cabos en un entorno taciturno y excesivamente rural? ¿Cómo ver más allá de la superficie de las cosas y de las palabras hasta reconstruir la complejidad de unos crímenes atroces?.  Es esta superposición de capas y sugerencias  quizás lo más admirable de la cinta. Reproducir una época (año de 1980 con ecos de servidumbres recientes y esperanzas inciertas), desagraviar el olvido, apreciar los detalles que nos hacen entrever exenciones malsanas y tóxicas, reparar la inquietud de una comunidad al borde de la nada y con ganas de huir y salir adelante.

 

Quizás falte complejidad a la definición de personajes pero la poderosa trama policiaca avanza sin bajar el tono ni un momento, arrastrando al espectador a la abominable montaña rusa de las bajezas y perversiones humanas más aborrecibles. A veces, querer escapar de la desesperanza es caldo de cultivo propicio para el abuso y la extorsión sexual. No hay nada como tener dinero para comprar el silencio sepulcral. Y la impunidad permanece como una constante que dibuja un mapa negrísimo y desolador lleno de corruptelas y falsas promesas que son sólo el cebo falaz de la iniquidad.

La crónica negra nos lleva a contraponer las diferentes personalidades de los investigadores; uno con métodos dudosos, rudo, implacable, y quizás demasiado acostumbrado a éstos menesteres dado su anterior servicio en época de la dictadura, se trata del personaje interpretado por Javier Gutiérrez, que arrastra un pasado cuyos signos se reflejan en su alcoholismo y degeneración física.  El otro agente al que da vida Raúl Arévalo,  es un policía con aspiraciones de convertirse en protector de la justicia; de carácter familiar, más sensible quizás por menos baqueteado por la vida y con esperanzas en el reciente futuro en democracia. La metáfora de esas dos Españas en los dos personajes es cristalina y ambos se enfrentarán en su investigación, a un ambiente rural hostil que levantará las ampollas de una comunidad todavía anclada en los ideales pasados de unos y la excesiva libertad de otros al introducirse en el tráfico de drogas para salir de la pobreza.

La película se estrenó en el año de la reconciliación del cine español con cintas como “Ocho apellidos vascos” o “El niño”.

Es de destacar la impresionante fotografía de Alex Catalán que alcanza su máximo esplendor en las tomas aéreas digitalizadas e inspiradas en Héctor Garrido y que muestran un paisaje laberíntico en el que la verdad parece escabullirse delante de nuestras narices, como ocurre en las escenas de la persecución nocturna de un coche que desaparece en la densa lluvia llevándose consigo un trozo de esa verdad.

Lo mismo ocurre con la música de Julio de la Rosa que por momentos parece evocar al John Carpenter más inspirado.

En definitiva “La isla mínima” es una de esas películas que debería servir para convencer a aquellos que aún tienen perjuicios hacia el séptimo arte de este país. Radiografía de una época que casi sigue siendo la nuestra, donde la belleza paisajística no disimula los lodazales enfangados de la podredumbre humana. Muy potente, muy certera y arrolladoramente obstinada. Toda una experiencia cinematográfica.

Sin duda muy recomendable y como siempre la tenéis en la biblioteca. Podéis pasar a buscarla ahora mismo. DVD PE 4272.

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RECOLECTURAS – Una educación

«Creo que si hubo un momento en que la brecha entre nosotros, que llevaba veinte años abriéndose y astillándose, resultó demasiado grande para tender puentes fue aquella noche de invierno en que contemplé mi reflejo en el espejo del cuarto de baño. […] Fui incapaz de atravesar el espejo y enviar a la chica de dieciséis años en mi lugar. […] Hasta entonces la chica había estado presente en todo momento. Por muy distinta que pareciera yo seguía siendo ella. En el mejor de los casos, era dos personas, una mente fracturada. Ella estaba dentro de mí y salía cada vez que yo trasponía el umbral de la casa de mi padre. Aquella noche la llamé y no contestó. Me abandonó. Se quedó en el espejo. Las decisiones que tomé a partir de entonces no fueron las que ella habría tomado. Fueron las de una persona cambiada, las de un ser nuevo. El desarrollo de un nuevo yo. Podéis llamarlo transformación. Metamorfosis. Falsedad. Traición. Yo lo llamo UNA EDUCACIÓN.»

Buenos días. Hoy en nuestra sección una de nuestras novedades, Una educación de Tara Westover.

Nacida en las montañas de Idaho, Tara Westover ha crecido en armonía con una naturaleza grandiosa y doblegada a las leyes que establece su padre, un mormón fundamentalista convencido de que el final del mundo es inminente. Ni Tara ni sus hermanos van a la escuela o acuden al médico cuando enferman. Todos trabajan con el padre, y su madre es curandera y única partera de la zona.

Tara tiene un talento: el canto, y una obsesión: saber. Pone por primera vez los pies en un aula a los diecisiete años: no sabe que ha habido dos guerras mundiales, pero tampoco la fecha exacta de su nacimiento (no tiene documentos). Pronto descubre que la educación es la única vía para huir de su hogar. A pesar de empezar de cero, reúne las fuerzas necesarias para preparar el examen de ingreso a la universidad, cruzar el océano y graduarse en Cambridge, aunque para ello deba romper los lazos con su familia.

Esta es la historia de una superación; una historia desgarradora y valiente por el entorno en el que se desarrolla, rodeada de dificultades y aislamiento, de la sinrazón de los fundamentalismos religiosos, en este caso el mormonismo, y de la fuerza de la EDUCACIÓN como arma de libertad.

Cuesta creer como en pleno siglo veintiuno y en un país del «primer mundo», ocurran estas cosas. Criada por un padre «loco», obsesionado con los Illuminati, con el fin del mundo, para lo que se aprovisiona de víveres y gasolina durante muchos años; que cree que la educación pública sirve para lavar cerebros por parte del Estado y en donde la mujer sólo tiene sitio en casa y en la cocina, o en el caso particular de Tara, trabajando en el desguace del padre desde edad temprana; una madre sumisa que no es capaz de apoyarla frente a la barbarie, y un hermano maltratador: «Había llegado a respetar el dolor, a reverenciarlo como algo necesario e inatacable»; Tara tendrá que ir descubriendo poco a poco, a base de golpes, cómo el mundo que ella conoce no es el mundo real. Sabe que si quiere formar parte del otro mundo, los llamados «los otros» o «los infieles», tiene que dejar atrás a su familia y, aunque este hecho sea doloroso y le creerá un sentimiento constante de culpa: «El sentimiento de culpa es el miedo a nuestra propia vileza. No guarda relación con otras personas», es su única salvación.

En este proceso contará con aliados dentro de su propia familia, como su hermano Tyler que le anima a abandonar la casa y se prepare para el acceso a la universidad; pero también sufrirá decepciones, como las de su madre, que a escondidas la apoya pero es incapaz de enfrentarse a su marido, o su hermana mayor Audrey, que pasó antes que ella por su mismo calvario.

Para que os hagáis una idea de la sinrazón en la que está sumida, os pongo algunos ejemplos: no pueden ir al médico, las heridas y enfermedades se curan a través de plantas medicinales, como dice su padre «la farmacia de Dios», la coca cola está prohibida, una mujer honesta nunca enseña por el encima de los tobillos,como están en contra de la educación pública se educan en casa, sin apenas medios ni control (el único libro del que dispone Tara en casa en la biblia del mormón y manuales anticuados), la Universidad son más años de escuela para tontos que no aprenden la primera vez, el padre le dice que se prostituye en pos de los conocimientos del hombre, en lugar de buscar los divinos, etc…

Después de todo esto resulta increíble que la autora haya conseguido tantas metas y labrarse un futuro. Era tal su desconocimiento que jamás había oído hablar del Holocausto, del horror de la esclavitud: en palabras de su padre los esclavos vivían muy bien porque los amos los protegían y los cuidaban; del movimiento feminista, que le ayudó a poner nombre a sensaciones que sentía y desconocía… La educación le abrió la mente de tal manera que ya ni siquiera hablaba el mismo lenguaje que sus progenitores; palabras que antes le parecían normales, ahora chirriaban en sus oídos. Por este motivo tiene que abandonar su pasado, para poder construirse un futuro.

El libro me ha parecido muy bueno, aunque muy desgarrador. Desde su óptica de niña no supo darle nombre a todo lo que vivió hasta que pudo plasmarlo por escrito. Desde fuera vemos que es una historia de un maltrato. Desde muy pequeña trabaja en condiciones lamentables y muy arriesgadas: explotación infantil; maltrato psicológico por parte del padre y de su hermano Shawn, este último también le proporciona palizas: violencia familiar, y a todo esto le sumamos el miedo en el que vive, por temor a despertar a la bestia, el sentimiento de culpa constante, piensa que esos desprecios y palizas se las ha buscado ella, se las merece.

Tara pone voz con su propia vida a las de otras personas en una situación similar. Muy, muy recomendable.

Tara Westover (Idaho, 1986). Inició sus estudios en la Brigham Young University con diecisiete años y se graduó en Arte en 2008. Gracias a varias becas pudo seguir estudiando  y obtuvo un posgrado en el Trinity College, Cambridge, en 2009. Consiguió  una maestría en Filosofía y se graduó en Historia en 2014, después de una estancia en la Universidad de Harvard. Una educación es su primer libro, que ha sido aclamado por crítica y público. Ha sido reconocido como uno de los libros más importantes del año según The New York Times, BBC, Daily Express, Library Journal y Entertainment Weekly, y ha figurado desde su publicación en la lista de los más vendidos.

 

 

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PIRULETRAS – Alberto 2

Lani Yamamoto es una autora e ilustradora varias veces premiada por sus obras.

 

Vive en Islandia, donde los libros son muy importantes, quizás porque como dice ella, el invierno es muy largo e intenso y la gente necesita soñar.

Entre sus creaciones está Alberto, que es protagonista de una serie de libros, aunque en la biblioteca, de momento, solo tenemos el segundo. Pero no os preocupéis, no es fundamental seguir el orden, puesto que cada libro puede leerse de forma independiente.

 

Como dice la autora en esta entrevista :muchos libros intentan moralizar, pero mis personajes no tienen que hacer las cosas de una manera determinada, sino que tienen que aprender ellos mismos como solucionarlo.

El niño de esta historia no soluciona el problema directamente, pero descubre cómo mejorar en este aspecto.

Pienso que no hay sólo una manera correcta de hacer las cosas, sino muchas, y esto lo deben aprender los niños. Un niño debe aprender a ser fuerte individualmente, para vencer las propias limitaciones.

Y así es Alberto, un niño al que no le gusta mucho hablar, ni tampoco las prisas que le impiden hacer lo que a él le gusta. A él le gustan las cosas tranquilas, como el cielo de noche, le gusta observar las estrellas, quietas y silenciosas.

Pero resulta que nada está siempre de la misma forma ni en el mismo sitio. Ni siquiera las estrellas y esto le lleva a pensar en ello.

No hacen faltan grandes descripciones, ni siquiera un formato gigante que abarque el firmamento entero. Sólo con pequeñas capturas de nuestro pequeño y acelerado mundo, Lani Yamamoto sabe transmitir y hacernos reflexionar sobre las dinámicas que ocupan nuestras vidas y sobre todo, llevarnos a verlas desde el punto de vista infantil, ese que desmonta la lógica ilógica que a veces conduce a los adultos.

Podéis conocer a Alberto y el trabajo de Lani Yamamoto en la Biblioteca Miguel de Cervantes de Fuengirola (I-2 YAM alb)

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CINEMA PARADISO – María y los demás

Muy cerquita ya de que se fallen los Premios Goya, ponemos nuestra atención una semana más en el cine español. En este caso una película que aunque no obtuvo ningún galardón, sí que fue nominada en dos importantes categorías. Mejor actriz protagonista y mejor dirección novel. También fue nominada a mejor comedia en los Premios Feroz y en los Premios Fénix, Barbara Lennie fue nominada a mejor actriz. Se trata de “María y los demás”.

Es el primer largometraje que dirigió Nely Reguera apoyándose en un buen guión coral, una buena puesta en escena, la frescura que supone la opera prima y sobre todo en la magnífica interpretación de Barbara Lennie.

La película fluctúa entre el drama y la comedia buscando el equilibrio entre lo serio y lo divertido. Reguera indaga en los conflictos internos de una mujer en la treintena intentando reconstruir su vida, y lo hace bien, aunque al hacerlo, a mi juicio, se olvida de los demás personajes, que quedan apenas hilvanados. El resultado final es una película sencilla pero conmovedora, que deja con ganas de más.

Barbara Lennie está desbordante en un papel que a priori podría haber parecido inadecuado para ella pero que sin embargo lo borda. El varapalo emocional que recibe María en la película es un retrato social increíblemente bien contado, sin dar lecciones pero mostrándolo con todos sus matices, en clave de drama pero también de comedia. Lo consigue mediante la focalización de la atención en una generación de mujeres que, pasada la frontera de los treinta, son objeto de la presión social si no cumplen ciertos requisitos: matrimonio e hijos. La historia de María es el reflejo de muchas otras vidas de mujeres que son obligadas a ser perfectas y cumplir con las expectativas. Pero, ¿y si no quieren seguir el patrón? No importa la claridad con la que María (y las demás) vean sus metas, la frustración, herencia patriarcal, encuentra su lugar como interrogante que cuestiona su visión de futuro.

Aunque los secundarios en esta película están en segundo plano, y quizás ese sea el defecto que le encuentro, si es cierto que sus interpretaciones son geniales y la construcción del ambiente también.

Sorprende lo elaborado del guión, que, aunque escrito a cinco manos, navega con mucha soltura entre el drama y la comedia.

Es una película sin grandes acontecimientos. No los necesita cuando una interpretación grande como la de Bárbara Lennie es capaz de transmitir tanto.

El título no puede ser más acertado. En todo momento, el espectador se convierte en María, sintiendo como ella y pensando como ella. La llega a comprender y siente su soledad, sus carencias afectivas y sus desequilibrios.

Es una buena película, quizás más disfrutable y cercana que arriesgada o muy brillante y profunda. Es, en definitiva, tierna y honesta, muy interesante y apreciable.

Si te apetece verla, ven a la biblioteca. DVD PE 4503

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RECOLECTURAS – El vendedor de tabaco

Hoy en nuestra sección, una de nuestras novedades de este año que comienza, El vendedor de tabaco de Robert Seethaler.

Sinopsis: En agosto de 1937, el joven Franz Huchel abandona las idílicas montañas de Austria por las bulliciosas calles de Viena y el estanco de Otto Tresniek, un hombre benévolo pero algo mordaz. En el quiosco de Tresniek, donde se encuentran las clases populares y la burguesía judía de la Viena de los años treinta, Franz Huchel empezará su aprendizaje vital. Si bien la lectura asidua de la prensa y los rumores sobre el ascenso del nacionalsocialismo lo educan políticamente, su conocimiento de la vida sigue siendo insuficiente. Por eso, sin saber a quién pedir consejo sobre Anezka, la joven de la que está enamorado, Franz buscará el asesoramiento del «doctor de los locos», el mismísimo Sigmund Freud, cliente del estanco y gran fumador de puros, que vive a dos calles del puesto. Aunque viejo y cansado, el profesor cederá ante el tenaz interés mostrado por este jovial y curioso chico de pueblo. Pero los tiempos son inciertos y, en marzo de 1938, el Anschluss pondrá fin de forma brutal al aprendizaje de Franz y a su relación con el prestigioso doctor. Otto Tresniek, poco dispuesto a boicotear a su clientela judía, se convierte en la diana de la Gestapo. El humor vienés que desprenden Otto Tresniek y Sigmund Freud es la respuesta a la desesperación de una sociedad desorientada.

Estamos ante una novela, como tantas otras, en la que se describe la barbarie y sinrazón del nazismo. Franz es un joven que tiene que marchar de su pueblo para buscarse la vida, después de que el protector de su madre muera ahogado y se queden sin apenas recursos para subsistir. Su destino es Viena, la capital, donde  lo acoge un amigo de su madre.  La marcha a Viena supondrá un cambio trascendental en la vida de este joven aprendiz de estanquero, que tendrá que aprender a valerse por sí mismo lejos de la protección de su progenitora, a la que está muy unido. Así que podemos decir que estamos también ante una novela de iniciación: iniciación a la vida, al arte de un oficio, a la independencia, e iniciación al amor, esto último le traerá muchos quebraderos de cabeza, porque se enfrenta por primera vez a un enamoramiento apasionado y no del todo correspondido, al menos con el tipo de correspondencia que él espera. La situación personal de su amada es también muy difícil. Son tiempos convulsos y nada propicios para el amor. El contacto con Freud, al que acude para que le ayude a poner orden a su desasosiego, forjará una amistad entre ambos. El doctor le aconseja que anote los sueños como terapia. Estos sueños, transcritos a papel, terminarán colocados en la fachada del estanco para sorpresa de los viandantes, que se acercan con curiosidad a leerlos. Los tiempos que le toca vivir y el amor frustrado, terminan por forjar al hombre valiente en el que se convierte, plantándole cara a la misma Gestapo con terribles consecuencias. Una novela más que indaga en el horror de los tiempos previos a la Segunda Guerra Mundial y el auge del nazismo, argumento que da para mucho porque se sigue apostando por él, como vemos en esta novela.

Robert Seethaler (Viena, 1966), es un aclamado novelista, actor y guionista de cine, teatro y televisión. Obtuvo el Premio Buddenbrookhaus por su primera novela y con El vendedor de tabaco consiguió un enorme reconocimiento por parte de críticos y lectores. Toda una vida fue nominado al libro del año 2014 por los libreros alemanes y el semanario Der Spiegel. Recibió el Premio Grimmelshaussen 2015 y fue finalista del Man Booker Internacional 2016 y del International Dublín Literary Award 2017.

En El vendedor de tabaco, Robert Seethaler confirma su enorme talento como escritor, capaz de emocionar con la sobriedad y la belleza de su prosa.

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CINEMA PARADISO – El hombre de las mil caras

Cuando tenemos el fallo de los Premios Goya de este año a la vuelta de la esquina, quiero reseñar una película que obtuvo nada menos que 2 Goyas y 11 nominaciones en su edición de 2017. También obtuvo la Concha de Plata al mejor actor en el Festival de Cine de San Sebastián en el año 2016, así como, el Premio Feroz a mejor película y algunos otros más.

Está basada en la novela “Paesa. El espía de las mil caras” de Manuel Cerdán, basada a su vez en hechos reales acaecidos en España en los años 90.

Ésta es una historia real, pero como todas las historias reales contiene alguna mentira, porque ésta es la historia de un mentiroso”. Así comienza una historia sobre corrupción, venganza y desde luego mentiras. Francisco Paesa (Eduard Fernández), es un ex agente secreto del gobierno a quien las circunstancias obligan a huir del país en plena crisis de los GAL por su implicación en un caso de extorsión a un testigo. Años después, bastante arruinado, regresa a España, y es cuando recibe la visita del ex Director General de la Guardia Civil, Luís Roldán, y su señora, quienes le ofrecerán un millón de dólares a cambio de su ayuda para salvaguardar 1.500 millones de pesetas sustraídos de los caudales públicos. Paesa ve en la oferta una manera de mejorar notablemente su situación económica, a la vez que una forma de vengarse.

Se implicará en la desaparición de Luis Roldán (Carlos Santos), aquel director general de la Guardia Civil que fue la representación más mediática de la plaga de corrupción política que afectó al PSOE a mediados de los años 90. Malversación de fondos, fiestas sexuales, guerra sucia contra el terrorismo… Roldán protagonizó la crónica política y social de aquellos días. Pero Roldán no es el protagonista de esta película. Paco Paesa, un manipulador y un maestro de la mentira, el hombre que ayudó a escapar a Roldan y luego organizó su rocambolesca entrega, es quien protagoniza esta especie de Atrápame si puedes a la española.

Es una propuesta interesante, especialmente para aquellos que vivieron aquella época tan convulsa. Una continuación de sucesos descabellados dónde los políticos quedaron retratados y sin otra salida que la dimisión y posterior abandono de la política, y todo a cargo de un solo hombre con muchísima ambición, el hombre de las mil caras.

Está dirigida por Alberto Rodríguez (que ya en su día dirigió la premiada La isla mínima) quien junto a su coguionista Rafael Cobos, se apoyan en el personaje de Jesús Camoes “El Piloto” (José Coronado), un colaborador de Paesa, para guiar la compleja y densa historia. La voz en off de Camoes adquiere una gran presencia, convirtiendo su relato en el foco narrativo de la película.

El guión no escatima en datos, en explicaciones de la trama o en contextualizaciones. Tiene el mérito de conseguir que un hilo tan enrevesado se siga con claridad y de manera ordenada. El hombre de las mil caras no es un trabajo periodístico, es cine; no se trata de que alguien diga “esa noche sentíamos el peligro cerca”, se trata de que el espectador sienta que el peligro está cerca.

Eduard Fernández encarna a la perfección a un Franciso Paesa que da la impresión de estar por encima del resto, siempre un paso por delante y de ahí que el espectador a veces sienta cierta exclusión de lo que ocurre en la película y no acabe de entrar en ella. Pero, ¿quién es Francisco Paesa?: su vida como banquero y espía le llevó a ser director del Banco Nacional de Guinea, diplomático de Santo Tomé y Príncipe, traficante de armas con ETA, galerista de arte, fundador de bancos, empresario fantasma en Panamá y protegido de la Stasi. ¿Qué os parece? Desde luego, hay material para hacer una película sobre él. Después de lo de Roldán, Paesa apareció “muerto” solo para resucitar al sexto año, justo cuando prescribían la mayor parte de los cargos de los que se le acusaba, entre ellos de llevarse más de 1100 millones malversados por Luis Roldán.

Paesa es un personaje del que todavía hoy se sabe muy poco, solo que Jesús Camoe era inseparable de él (en la película José Coronado) y que su sobrina era aspirante a ser su sucesora y que logró con su ayuda esconder los fondos malversados y ocultarlo a él después de darlo por muerto en Luxemburgo.

Carlos Santos (Los hombres de Paco) se encarga de ponerle cara a Luis Roldán, el hombre más buscado del mundo durante cerca de un año, ex-director de la Guardia Civil que puso en jaque a todas las autoridades y al que Francisco Paesa pudo esconder.

La película funciona como thriller y como biopic a partes iguales. Tiene una trama muy compleja, aunque comparada con la realidad creo que se queda corta, y la abundancia de nombres, para los que no vivieron en esa época, junto con el malabarismo de Paesa, que siempre logra salir de los apuros y además con los bolsillos llenos, puede parecer poco creíble.

En el aspecto técnico, los primeros planos que proporciona Alberto Rodríguez, le dan mucha fuerza a la película.

En definitiva, la película supone una mirada hacia nuestra historia más reciente y al mismo tiempo más ridícula y vergonzosa del país. Una historia que sigue y que desgraciadamente seguirá repitiéndose, a veces no con tanto artificio, pero sí con la sombra del fraude y corrupción como telonera.

Muy recomendable, especialmente para aquellos a quienes interese la política y sobre todo porque nunca está de más saber qué tipo de personas han gobernado y gobiernan nuestro país.

Si te apetece verla sólo tienes que pasar por la biblioteca Miguel de Cervantes DVD PE 4567

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RECOLECTURAS – Conversaciones entre amigos

Buenos días y Feliz Año. ¿Qué tal se han portado los Reyes Magos? Nosotros hemos debido de portarnos muy bien porque nos han traído un montón de libros nuevos. Entre ellos, Conversaciones entre amigos de Sally Rooney.

Veamos lo que dice la sinopsis:

Tras recitar sus poemas en una velada literaria en Dublín, Frances y Bobbi conocen a Melissa, una atractiva escritora que quiere publicar un reportaje sobre ellas. Estas dos universitarias que en el pasado fueron pareja se verán atraídas hacia ella y su marido Nick: un matrimonio acomodado que se acerca a la cuarentena y con el que terminarán formando un complejo ménage à quatre.

Ambientada en la bohemia artística irlandesa, esta historia de amores libres y relaciones ambiguas ofrece un retrato honesto de una generación que rechaza las etiquetas impuestas.

Entre presentaciones de libros, estrenos teatrales y vacaciones en la Bretaña francesa, las conversaciones de los personajes convierten el debut de Sally Rooney en una novela de ideas marcada por unos diálogos ocurrentes y un hábil sentido del humor. La autora indaga en las delicadas crueldades de la interacción humana en una obra inteligente sobre la amistad, el deseo y los celos.

Mientras sus personajes descubren el poder que tienen sobre los otros, Rooney articula una adictiva historia sobre el funcionamiento de la inocencia, el impacto de la infidelidad y el espejismo del libre albedrío.

Ahora mi opinión personal:

La novela me ha gustado, me parece fresca, original en la forma de estar planteada la trama y en el estilo. Ahora bien, difiero en decir que tenga un hábil sentido del humor, más que humor, diría sarcasmo. Los personajes son dramáticos, sobre todo Frances, que para mí es la protagonista de la novela y Nick, su amante. La situación personal de Frances es caótica: hija de un matrimonio deshecho, su relación con su madre es más bien fría y con su padre, un alcohólico que sólo le plantea problemas, es casi inexistente. A esto se le une su precariedad económica, viviendo casi al límite de sus posibilidades. Quizás por esto siente fascinación por el mundo que representa el matrimonio de Melissa y Nick, y su «amistad/noviazgo» con su amiga Bobbie, los tres económicamente muy solventes. Pero lo más destacable del personaje de Frances es su instinto de autodestrucción, no sólo a nivel psicológico: se siente fea, poca cosa, insulsa…, sino a nivel físico, autolesionándose. Aunque ella misma se describe como una persona sumamente autónoma e independiente, con una vida interior que nadie había rozado jamás. Es muy esclarecedor la descripción que hace Bobbie, la persona que mejor la conoce, sobre ella: «Subestimas tu propio poder porque así no tienes que sentirte culpable cuando tratas mal a los demás. Y te montas tus propias historias al respecto. Ah, bueno, Bobbi es rica, Nick es un hombre, no puedo hacerles ningún daño y yo me defiendo. […] Lo que creo es que te mataría, añadió Bobbie. Tener que reconocer que necesitas la ayuda de un remilgado estudiante de psicología, probablemente votante laboralista. Pero tal vez te mataría en el buen sentido». Frances no es la única inestable emocionalmente, Nick sufre depresión y en el momento en que transcurren los hechos está siendo tratado. Quizás por eso se buscan y se entienden, aunque no deja de ser una relación un tanto enfermiza. Normalmente no se sale indemne de una infidelidad y todo es mucho más complejo de lo que se puede ver desde fuera. Porque esta novela de lo que trata principalmente es de las relaciones interpersonales y de cómo las mismas afectan a las personas y a su entorno. De la codependencia de unos con otros. Ahí creo que reside el punto fuerte del libro, que trata de una manera sincera y auténtica dichos conflictos, no sólo a nivel de pareja, sino también a nivel familiar y de amistad. Novela intimista y que indaga muy bien en la psicología de los personajes. Me parece increíble como una persona tan joven, la autora tiene 27 años, afronta todos estos temas de manera tan inteligente y realista, debe haber vivido mucho.

Sally Rooney (County Mayo, Irlanda, 1991), estudió inglés en el Trinity College de Dublín y tiene un máster en literatura norteamericana. Durante sus años de universidad, Rooney llegó a ser campeona europea de ligas de debate y oratoria (talento que ha vertido en esta novela). Sus textos han sido publicados en Granta, The New Yorker, The Dublin Review, Winter Pages y The Stinging Fly, revista a la que se incorporó como directora en 2017. Conversaciones entre amigos es su primera novels, ganadora del premio Escritora Joven del año 2017 de The Sunday Times, Rooney fue escogida ese mismo año por The Observer (The Guardian) como uno de los talentos más prometedores del momento.

Para saber más: https://elcultural.com/revista/letras/Conversaciones-entre-amigos/41326

Como ya dijimos al principio, esta es una de las novelas que nos han traído los Reyes Magos, pero hay muchas más libros esperándote. Echa un vistazo a continuación:

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