RECOLECTURAS – Confusión de sentimientos

«Todo espíritu nace de la sangre, todo pensamiento brota de la pasión, toda pasión del entusiasmo»

Hoy en nuestra sección uno de los grandes de la literatura europea, Stefan Zweig con su novela Confusión de sentimientos.

Roland, un joven estudiante, está a punto de abandonar los estudios cuando su padre decide enviarlo a la universidad de una pequeña ciudad de provincias. Allí, un brillante profesor despierta en él una nueva pasión: el amor al saber. Deslumbrado, el joven se acerca al maestro y le propone ayudarlo a concluir la gran obra de su vida. El profesor acepta el ofrecimiento, pero pocas veces manifiesta la gratitud que el discípulo ansía y en ocasiones incluso lo trata con una distancia que lo atormenta. Tan devoto como inseguro, Roland se pregunta por qué no es digno del interés de una persona tan maravillosa como el admirado maestro, ¿tan despreciable lo considera? La respuesta, sin embargo, es mucho más compleja y desconcertante de lo que podía sospechar, y sólo en el otoño de su vida, cuando él mismo se ha convertido en un respetado profesor, es capaz de evocar unos hechos que, ahora lo sabe, marcaron su vida más que todos los honores o los éxitos profesionales.

Esta novela es una confesión, la que hace el protagonista y narrador cuarenta años después de que ocurrieran los hechos, para completar la biografía que sus compañeros filólogos y sus alumnos le han regalado con motivo de su sexagésimo cumpleaños y de sus treinta años de actividad académica. Esta confesión viene a completar su biografía, porque nos va a hablar de la persona que realmente le inició a la vida intelectual. Estamos ante una confesión de sentimientos hacia sí mismo y por amor a su maestro. La verdad de su juventud.

Después de tantos años de triunfos académicos, pocos pueden imaginar que en su juventud Roland odiaba las humanidades clásicas, aborrecía toda la filología y los libros. Sólo la insistencia de su padre hizo que al final optara por cursar filología inglesa en Berlín. Allí en Berlín lleva una vida disoluta: «Nunca un joven disipó más tontamente que yo el tiempo en aquellos mesesNo leí un solo libro, estoy seguro de no haber dicho una sola cosa inteligente ni haber tenido un verdadero pensamiento». Enterado su padre de esta conducta, decide mandarlo a estudiar el siguiente semestre a una pequeña universidad. Este hecho marcará un antes y un después en su vida: «No sabía la tremenda embriaguez que la ciencia me reservaba y sin sospechar que también en el mundo elevado del espíritu, la aventura y el peligro están al alcance del hombre impetuoso». La causa de este descubrimiento es un profesor de filología inglesa, que pronto se convertirá en su maestro. Desde la primera vez que lo oye hablar en el seminario: «Nunca hasta entonces había oído hablar a alguien de manera tan entusiasta y cautivadora», experimenta lo que los latinos llaman raptus, ese sentirse transportado por encima de uno mismo.

La relación entre discípulo y maestro es cada vez más estrecha, de hecho Roland se marcha a vivir a la planta de arriba de la vivienda del profesor: «Me había sentido por primera vez conquistado por un profesor, por un hombre, había sentido una fuerza superior ante la que era un deber y un placer inclinarse». El profesor le hace descubrir una nueva pasión que se mantiene fiel a él hasta el final: el placer de disfrutar de todo lo terrenal en la palabra inspirada. Pronto esa pasión se convierte en contraproducente. Ante el miedo de no poder dominarlo, Roland economiza en sueño, en placeres, en conversaciones, en toda forma de distracción, sólo para aprovechar el tiempo, cuyo valor comprendía por primera vez (en dos semanas había aprendido más que en los diecinueve años anteriores). Además a esto se le une el comportamiento extraño de su maestro: «Cuánto más me acercaba a él, con más dureza y miedo me rechazaba. Nada podía ni debía aproximarse a él, a su secreto». Este comportamiento dual del profesor, así como sus ausencias periódicas sin avisar, tienen una respuesta, que confesará a su pupilo la última noche que se ven: «Nunca he vuelto a verlo. Nunca he recibido una carta o un mensaje de él. Su libro no ha sido publicado, su nombre ha caído en el olvido; nadie lo recuerda salvo yo. Pero todavía hoy, como el muchacho inseguro de entonces, sé que a nadie debo más: ni a mi padre y mi madre antes de él, ni a mi esposa e hijos después de él. A nadie he amado tanto».

Una novela corta pero intensa, de una gran maestría literaria, que nos contagia la pasión del pupilo, y que puedes disfrutar en la biblioteca, junto a otras muchas obras del escritor.

Stefan Zweig (Viena, 1881 – Petrópolis (Brasil), 1942). Fue un escritor, biógrafo y activista social austríaco judío de la primera mitad del siglo XX. Sus obras estuvieron entre las primeras que protestaron contra la intervención de Alemania en la Primera Guerra Mundial y fue muy popular entre la década de 1920 y 1930. Escribió novelas, relatos y biografías. (Wikipedia).

Ficha bibliográfica:

Título: Confusión de sentimientos

Autor: Stefan Zweig

Editorial: Acantilado

Fecha de publicación: 2014

Páginas: 105 p.

Signatura: N ZWE Ste con

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