RECOLECTURAS – La idea de Europa

Asumir la responsabilidad de continua existencia de lo mejor de la cultura europea, respetar el código moral intelectual, preservar un ideal de la civilización: la idea de Europa.

El pasado 9 de mayo celebramos el Día de Europa, por eso mi propuesta para el día de hoy es un breve ensayo de George Steiner, La idea de Europa. Steiner trató de dar respuesta a la cuestión de si Europa es o no tan buena idea, y de cuál es realmente la importancia y la relevancia política del ideal europeo de civilización tal y como lo concebimos hoy, en esta conferencia pronunciada en la fundación del Nexus Institute en el año 2004.

La idea de Europa de Steiner está fundamentada en cinco axiomas: el café, el paisaje a escala humana y transitable, estas calles y plazas que llevan los nombres de los estadistas, científicos, artistas, escritores del pasado, nuestra doble ascendencia en Atenas y Jerusalén y, por último, esa aprensión de un capítulo final, de ese famoso crepúsculo hegeliano, que ensombreció la idea y la sustancia de Europa incluso en sus horas de mediodía. Veamos estos axiomas más en profundidad.

  1. Mientras haya cafés la «idea de Europa» tendrá contenido. Europa es ante todo un café repleto de gentes y palabras, donde se escribe poesía, conspira, filosofa y practica la civilizada tertulia, ese café que de Madrid a Viena, de San Petersburgo a París, de Berlín a Roma y de Praga a Lisboa es inseparable de las grandes empresas culturales, artísticas y políticas del Occidente, en cuyas mesas de madera y paredes tiznadas de humo nacieron todos los grandes sistemas filosóficos, los experimentos formales, las revoluciones ideológicas y estéticas.
  2. Europa ha sido y es paseada. Los hombres y mujeres europeos han caminado por sus mapas, de aldea en aldea, de pueblo en pueblo, de ciudad en ciudad. La mayoría de las veces, las distancias poseen una escala humana, pueden ser dominadas por el viajero a pie, por el peregrino a Compostela, por el promeneur, ya sea solitario, ya gregario. Hay trechos de terreno árido, intimidatorio; hay ciénagas; se elevan altas cumbres. Pero ninguna de estas cosas constituyen un obstáculo definitivo. Este hecho determinada una relación esencial entre la humanidad europea y su paisaje.
  3. Las  calles, las plazas recorridas a pie por los hombres, mujeres y niños europeos llevan nombres de estadistas, militares, poetas, artistas, compositores, científicos y filósofos, entre otros. El colegial europeo, los hombres y mujeres urbanos habitan literalmente en cámaras de resonancia de los logros históricos, intelectuales, artísticos y científicos. Un europeo culto queda atrapado en un in memoriam a la vez luminoso y asfixiante, en contraposición con Norteamerica, cuya ideología ha sido la del amanecer y la futuridad. El ambiguo peso del pretérito en la idea y sustancia de Europa tiene su origen en una primordial dualidad que da paso al cuarto axioma.
  4. La doble herencia de Atenas y Jerusalén. Esta relación a la vez conflictiva y sincrética, ha tenido parte en la discusión teológica, filosófica y política desde los Padres de la Iglesia hasta Lev Chestov, desde Pascal hasta Leo Strauss. Ser europeo es tratar de negociar, moralmente, intelectualmente y existencialmente los ideales y aseveraciones rivales, la praxis de la ciudad de Sócrates y de Isaías; es decir, de la razón y la fe. La «idea» de Europa es en realidad una historia en dos ciudades».  La herencia de Atenas. Las tres preeminentes dignidades del intelecto humano y de una sensibilidad configuradora – la música, las matemáticas y la metafísica – apoyan la afirmación de Shelley de que «todos somos griegos». Pero la herencia de Atenas va mucho más lejos. El vocabulario de nuestras teorías y conflictos políticos y sociales, de nuestro deporte y nuestra arquitectura, de nuestros modelos estéticos y ciencias naturales siguen estando saturadas de raíces griegas.  La herencia de Jerusalén: Apenas hay un nudo vital en la textura de la existencia  occidental, de la conciencia que tienen de sí mismos los hombres y las mujeres occidentales (y por consiguiente americanos) que no haya sido tocado por la herencia de lo hebraico. El desafío monoteísta, la definición de nuestra humanidad en diálogo con lo trascendente, el concepto de un Libro supremo, la idea de la ley como algo inseparable de unos mandamientos morales, nuestro mismo sentido de la historia como un tiempo orientado a un propósito, tienen su origen en la singularidad y dispersión, tan enigmáticas, de Israel.
  5. El quinto criterio es una autoconciencia escatológica, quizás la única en la conciencia europea: el pensamiento y la sensibilidad europeos han concebido un final más o menos trágico. Dos guerras mundiales, que fueron en realidad guerras civiles europeas, llevaron este presentimiento al paroxismo. Entre agosto de 1914 y mayo de 1945, desde Madrid hasta el Volga, desde el Ártico hasta Sicilia, se calcula que un centenar de millones de hombres, mujeres y niños perecieron a causa de la guerra, la hambruna, la deportación y la limpieza étnica. Europa Occidental y el occidente de Rusia se convirtieron en la casa de la muerte, en el escenario de una brutalidad sin precedentes, ya sea la de Auschwitz, ya la del Gulag. Más recientemente , el genocidio y la tortura han vuelto a los Balcanes. A la luz de estos hechos, la creencia en el final de la idea de Europa y sus moradas es casi una obligación moral.

Para terminar decir que Steiner, en contraposición a la globalización, reclama la identidad de Europa en su diversidad lingüística, cultural y social.

George Steiner (París, 1929), hijo de judíos vieneses, es uno de los más reconocidos estudiosos de la cultura europea y ha ejercido la docencia en las universidades americanas de Stanford, Nueva York y Princenton, aunque su carrera académica se ha desarrollado principalmente en Ginebra e Inglaterra. Lector voraz en todas las lenguas europeas cultas, y ciudadano igualmente desenvuelto en la filosofía como en la historia, la literatura, las artes. Su figura encarna la de un humanista europeo moderno, en la gran tradición de Erasmo, Voltaire, Goethe y Montaigne. Entre sus libros cabe destacar Tolstoi o Dostoievski, La muerte de la tragedia, Lenguaje y silencio, Después de Babel, Antígonas o Gramáticas de la creación, entre otros.

Este libro forma parte de una Mesa temática que hemos creado con motivo del Día de Europa. Entre otros, puedes encontrar los siguienteslibros:

Ficha bibliográfica:

Autor: George Steiner

Título: La idea de Europa

Editorial: Siruela

Fecha de publicación: 2005

Páginas: 80 p.

Signatura: 323 STE ide

 

 

Anuncios

Deja un comentario

Archivado bajo Libros, Recomendaciones, Uncategorized

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s