RECOLECTURAS -Los rebeldes

Hoy en nuestra sección un libro magnífico, yo incluso me atrevería a decir una obra maestra, Los rebeldes de Sándor Márai.

Apenas unos meses antes del final de la Primera Guerra Mundial, cuatro jóvenes acaban sus estudios y se enfrentan al último verano de la adolescencia. En cuestión de semanas serán llamados a filas y enviados al frente, un frente del cual sólo llegan noticias nefastas. Así, unidos por su aversión a lo que promete ofrecerles la madurez, Tibor, Ábel, Erno y Béla crean un universo particular y juegan a desafiar todas las reglas: beben y fuman en exceso, juegan a las cartas, se inventan extravagantes historias, cometen pequeños hurtos… Ante la ausencia de padres, tíos y hermanos mayores, realizan su propio aprendizaje de la vida libres del control familiar, hasta que la aparición de un improvisado mentor, un avieso actor que está de paso en la ciudad, hará que sus juegos, y sus vidas, se precipiten por caminos insospechados que los llevarán hacia un dramático desenlace.

Esto es lo que dice la sinopsis del libro. Podríamos decir que estamos ante una novela de iniciación a la vida, truncada por los estertores de la Primera Guerra Mundial, en la que estos jóvenes se ven abocados a participar cuando termine su «último verano en libertad».

Son jóvenes muy diferentes, tanto en caracteres como en clase social. Erno hijo del zapatero (una especie de predicador), es un joven iracundo y poco hablador, aunque de gran inteligencia. Ábel, el hijo del médico, es un gran amante de la literatura, pero un poco pusilánime. Béla, cuyo padre es dueño de un ultramarinos, es un poco frívolo y amante de lo material, como la moda, y Tibor, hijo del coronel Prockauer, es un ser extraordinario, un joven apuesto y encantador, gran deportista y de modales exquisitos. Se mueve entre sus camaradas con la soberbia de un tirano paciente y generoso, como si tuviera la vaga conciencia de que su posición y destino lo obligaban a adoptar tal papel ante la solicitud de sus «cortesanos». De hecho todos sienten fascinación hacia él, quizás por eso adopta esta actitud ante sus compañeros, que lo idolatran y se consagran por entero a su persona; en especial Ábel, más cercano a él por clase social: eso que distingue a los ricos de los pobres más que el dinero, y que por muchos estudios no se logra adquirir. Tibor siente hacia ellos un sentimiento ambivalente entre el placer y la aversión. Se sentía como un invitado a la pandilla. Permanecía unido a ellos porque sentía que el «pacto» lo protegía del único e incompresible poder que todavía lo oprimía: el poder de los adultos.

Eso es en realidad lo que los une, su odio hacia los adultos: Ellos también estaban en guerra, una guerra distinta e independiente de la que libraban los adultos, pero no por eso menos encarnizada. Estaban en guerra con ellos. Nunca le dirigían la palabra (los adultos), a no ser que fuera para pedirles algo o para castigarlos. Esta es su rebeldía, y de ahí el título del libro. Rebeldía que practican a través de sus juegos, que para los miembros de la pandilla resultaban más auténticos que la propia realidad. Oposición a todos y todo que constituía el fundamento de los juegos.  El principio de «perseguir el fin en sí mismo» que regían sus acciones tal vez era su vocación, o quizá la misión que debían cumplir en aquella fase de sus vidas.

Pronto se les une un personaje, el actor Amadé, con el que entran en contacto a través del hermano mayor de Tibor, el manco Lajos. Es extraño que entre en sus vidas ya que él forma parte del mundo que detestan, el adulto (quizás por esto siempre se muestran reticentes con él, y en cierto sentido lo desprecian). Amadé les acerca a situaciones a las que de otra manera no podrían entrar: espectacular el capítulo Ensayo (pg 151), en el que los invita a participar de un juego que consiste en representar una obra para ellos mismos, aprovechando que el teatro está vacío, para lo cual los disfraza.  Destacar también los personajes secundarios del prestamista Havas y del zapatero Zakarka, padre de Erno. Estos personajes, junto con el actor, son piezas claves en el desarrollo de la obra y ofrecen el contrapunto a los jóvenes.

Magistral novela, con tintes dramáticos y una buena dosis de psicología de los personajes, que causó un gran impacto cuando se publicó y acabó de consagrar a su autor, para mí, un genio. (En muchos aspectos su estilo me ha recordado a otro genio, Thomas Mann, especialmente en su obra Confesiones del estafador Félix Krull, reseñado aquí).

Esta novela forma parte de la trilogía de los Garren (Dos hermanos que se mencionan en la novela, pero casi de manera anecdótica, como personajes externos a la pandilla), los dos otros volúmenes del ciclo Los celosos y Los ofendidos, son considerados por el propio autor como su obra magna, y aún no están publicados en español. Deseando ya que las publiquen.

Sándor Marái ( Kassa -Hungría (Hoy Eslovaquia), 1990 – San Diego – California, 1989). Fue un prolífico autor, periodista y dramaturgo. En español se han publicado veinte de sus novelas. Muchas de las cuales podéis encontrar en nuestras bibliotecas. Quiero hacer mención especial a sus libros de memorias Confesiones de un burgués y ¡Tierra, tierra! que nos acerca de manera lúcida a la Europa, especialmente Centroeuropa, de principios y mediados del siglo XX. Esta novela que hoy reseñamos también la puedes encontrar en la biblioteca Francisco de Quevedo (Los Boliches).

Ficha bibliográfica: 

Título: Los rebeldes

Autora: Sándor Márai

Fecha de publicación: 2009

Editorial: Salamandra

Páginas: 253 p.

Signatura: N MAR San reb

 

Deja un comentario

Archivado bajo Uncategorized

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s