RECOLECTURAS – Regreso a Berlín

-Eric, ¿lo has sentido esta vez? Digo, el Berliner Luft -pregunté.

-Sí -respondió. Es como una historia de amor que creías terminada para siempre y, de repente, años después sigue allí, algo que te duele, te conmueve y te agita de nuevo.

Estamos en julio de 1956 a bordo de un barco camino de Europa. Entre los pasajeros se encuentran un matrimonio británico, los Devon, y una periodista norteamericana, narradora de la novela, que decide ir al viejo continente a pasar sus vacaciones de verano. Así comienza esta fascinante historia en la que nada es lo que parece y, en la que poco a poco, iremos conociendo el amargo pasado de Eric Devon, una naturalizado inglés, que huye de la Alemania nazi y deja atrás su identidad alemana. La buena sintonía que surge entre los tres, hace que el matrimonio decida acompañar a la joven periodista en su visita a Berlín. Para Eric no será fácil, es el reencuentro con los viejos fantasmas.

Lo que Eric encuentra a su regreso a Berlín,  es una ciudad en la que aún son evidentes los desastres de la guerra, pero que intenta resurgir de sus cenizas, muchos le llaman a este periodo, 11 años después del final de la guerra “el milagro alemán”. También se encuentra con una ciudad dividida: “Todo el mundo lamenta el hecho de que Alemania esté dividida en oriental y en occidental. Hay otra división más profunda que no ve ningún forastero. Me refiero al abismo que divide a los alemanes que se quedaron aquí mientras todo ocurría y los que se marcharon. La distancia entre ellos es tan grande que a veces dudo que pueda salvarse“. Esto es quizás el hecho que más le afecta, el ver lo equivocado que estaba. Se reencuentra con familiares, como la tía Rosie, a la que consideraba una traidora por no haber salvado a su padre,  y su “hermana” Käthe, para descubrir que no se puede juzgar desde la distancia, que las cosas no son como él creía, que es muy difícil ser anti-nazi en la Alemania de Hitler. También descubre con horror como aún hay alemanes que siguen defendiendo lo ocurrido, y lo único que lamentan es no haber ganado la guerra: “El nombre está muerto y enterrado, lo que viene a ser la etiqueta. Nadie sería lo bastante imbécil como para revivir a los nazis en cuanto a partido o fuerza política. Sin embargo, hay millones de personas en Alemania hoy en día que no pueden decirlo abiertamente, aunque en lo más profundo de su corazón recuerdan la época nazi como el periodo más fantástico. Sólo sienten haber perdido la guerra, no haberla empezado“, para esta gente los campos de concentración son propaganda de los aliados.

La novela es sumamente interesante porque intuimos cómo se llegó a ese estado de locura: “Hitler consiguió que los alemanes odiasen y una vez que odiaron ya todo fue posible. La guerra. El asesinato de los judíos. Todo“. “Hay algo en el alma alemana, una pulsión profundamente masoquista y nihilista hacia la autodestrucción. Por eso hubo millones de personas que se lanzaron tras Hitler a la guerra y a la muerte“. Porque nos da la visión de lo ocurrido desde distintos puntos de vista: los exiliados, los anti-nazis, los nazis, las nuevas generaciones: para las nuevas generaciones Hitler estaba loco, cuando van al cine y les ponen una película antigua en la que sale Hitler, se ríen de él, y porque acompañamos al protagonista en la trayectoria de exiliado, naturalizado, un mischling, paria bajo el régimen de Hitler, a su regreso a una ciudad, su ciudad, que llevaba años sepultada bajo la apariencia de hombre inglés, incluso había dejado de hablar en su lengua materna. Vemos la transformación de Eric Devon en Erich Dalburg, el regreso de un exiliado para quedarse, de un alemán judío (según las leyes de Nuremberg), aunque tengas pasaporte extranjero sigues siendo alemán vayas a donde vayas, no por tener pasaporte chino eres oriental.

Una magnífica historia entre el «año cero» (recordemos la famosa película de Rossellini Alemania, año cero) y el llamado «milagro económico». Una inédita y refrescante visión del Berlín de finales de los años cincuenta. Tan poderosa y seductora que transforma nuestra propia perspectiva de esa parte de la historia, entre los escombros y la reconstrucción, con sus alegrías y su oportunismo, con sus miserias y sus remordimientos. Y lo hace de un modo muy refrescante y más allá de cualquier cliché.

Tiene potencia narrativa, misterio, el perfecto análisis de los personajes, las disquisiciones morales, y también la sutileza y la inteligencia femeninas de Verna B. Carleton (1914-1967), uno de los grandes nombres secretos de la literatura de su época. De madre inglesa y padre de ascendencia alemana, esta estadounidense fue amiga íntima de la fotógrafa Gisele Freund, a quien acompañó a Alemania en 1957. Regreso a Berlín, se inspira en ese viaje.

Para saber más, os invito que leáis este fantástico artículo sobre el libro:

https://elpais.com/cultura/2017/04/17/babelia/1492441514_079104.html

Ficha bibliográfica:

Título: Regreso a Berlín

Autora: Verna B. Carleton

Editorial: Periférica & Errata naturae

Fecha de publicación:

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Archivado bajo Libros, Recomendaciones, Uncategorized

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