RECOLECTURAS – El cartero de Neruda

cartero

“La verdad es más alta que la luna” (Pablo Neruda)

Hoy, 21 de marzo, celebramos el Día Mundial de la Poesía; por este motivo, mi recomendación para este día es un libro que tiene mucha relación con la poesía, por uno de los personajes principales y por la prosa que destila, El cartero de Neruda de Antonio Skármeta.

Nuestro protagonista es Mario Jiménez, un joven de 17 años con melena enmarañada a lo Beatles, un poco “cortito”, gran amante del cine  y, que por fortuna de la vida, entre ellas disponer de una bicicleta y no ser apto para desempeñar el oficio de su padre, pescador (tiene demasiadas simpatías a coger resfriados y a acurrucarse entre las sábanas), termina como cartero de un solo cliente, el gran poeta Pablo Neruda:”Lo que no logró el océano Pacífico con su paciencia parecida a la eternidad, lo logró la escueta y dulce oficina de correos de San Antonio: Mario Jiménez no solo se levantaba al alba, silbando y con una nariz atlética, sino que acometió con tal puntualidad su oficio, que el viejo funcionario Cosme le confió las llaves del local, en caso de que alguna vez se decidiera a llevar a cabo una hazaña desde antiguo soñada: dormir hasta tan tarde en la mañana que ya fuera hora de la siesta y dormir una siesta tan larga que ya fuera hora de acostarse […].

Con la idea de agenciarse un autógrafo del poeta y así poder alardear ante futuras féminas, Mario se hace con un ejemplar de las Odas elementales de Neruda, pero debido a su timidez tarda en pedirle el autógrafo y, mientras llega el momento adecuado, termina por leerse el libro, este será su primer acercamiento a la poesía, al que seguirá las Nuevas odas elementales y El tercer libro de las odas. Ninguno de ambos libros llegó a ser autografiado por el poeta: “Otra mañana con sol de invierno […], relegó la dedicatoria al olvido. Mas no así la poesía“.

A través de metáforas empieza esta amistad tan extraña y fructífera. Neruda le da consejos para que cree las suyas propias en su paseo a la orilla del mar: “Todo lo que en el mar era elocuencia, en él fue mudez. Una afonía tan enérgica, que hasta las piedras les parecieron parlanchinas en comparación”. Todo cambia en el momento en que Mario se enamora de Beatriz (una muchacha de unos diecisiete años con un pelo castaño enrulado y deshecho por la brisa, unos ojos marrones tristes y seguros, rotundos como ciruelas, un cuello que se deslizaba hacia unos senos maliciosamente oprimidos por esa camiseta blanca con dos números menos de los precisos, dos pezones, aunque cubiertos, alborotadores, y una cintura de esas que se cogen para bailar tango hasta que la madrugada y el vino se agotan), y le pide al poeta que, en vez de propina, cada vez que le lleve la correspondencia le escriba un poema para ella.

Tras la ausencia del poeta, al que llama la política, decide agenciarse un cuaderno para anotar las eventuales imágenes que su trato con la torrencial lírica del maestro le ayudara a concebir. Este hecho y el ir siempre con las obras completas del maestro en su talega, le hace ganarse fama como lírico: “su infertilidad creció en las semanas siguientes en proporción contradictoria a su fama de poeta“. Tanto se había divulgado su coqueteo con las musas, que el telegrafista lo conminó a leer algunos versos en un acto político-cultural del partido socialista de San Antonio. Su amor por Beatriz no decae y decide memorizar versos del poeta para la ocasión en que poder administrarlos y seducirla, ¡La poesía no es de quien la escribe, sino de quien la usa! ; “siguió los pasos de Beatriz por la playa y a la altura de los roqueríos, con el corazón en la mandíbula le habló. Al comienzo con vehemencia, pero luego, como si él fuera una marioneta y Neruda su ventrílocuo, logró una fluidez que permitió a las imágenes tramarse con tal encanto, que la charla, o mejor dicho el recital, duró hasta que la oscuridad fue perfecta”.

La poesía da sus frutos y Beatriz sucumbe a la palabra, sin embargo, se encuentran con la oposición de la viuda de González, madre de la susodicha, que intenta hacerle ver a Beatriz que las palabras son solo eso, palabras que se lleva el viento, y que además Mario ha cometido plagio al usar los versos del poeta. (Esta es una de las partes más ocurrentes del libro cuando la viuda recita los versos de Neruda, haciéndole ver lo que significan en la realidad). Ante la firme oposición de la viuda, a Mario no le queda más remedio que echar mano del poeta, que se encuentra ya un poco hastiado de las ocurrencias del cartero. En palabras del propio Neruda: “Soy tu celestino, tu cabrón y el padrino de tu hijo“.

En el libro también vamos a ver el nombramiento de Allende como presidente (primer marxista votado democráticamente, así como su derrocamiento y muerte tras el Golpe de Estado de 1973;  el Premio Nobel de Literatura para Neruda, y su estancia en París como embajador chileno durante el mandato de Allende (mientras está de embajador en París trascurre una de las partes más hermosas del libro, cuando Neruda le pide a Mario que le grabe los sonidos de la isla Negra que tanto echa de menos en la gran urbe. Mario aprovecha cualquier ocasión para grabar sonidos: el movimiento del mar con la manía de un filatélico: los vaivenes de la marea, el rompido de las olas, del agua saltarina animada por los vientos; las gaviotas; los pelícanos, pájaros cuestionadores y anarquistas; abejas en los momentos que tenían orgasmos de sol contra sus trompas fruncidas sobre el cáliz de las margaritas costeñas; las campanas de la iglesia; el tránsito de las estrellas siderales…).

El libro es de una belleza sublime, tanto por la historia, como por las metáforas y descripciones que usa. Está salpicado de multitud de poemas del gran autor chileno, que va intercalando en los momentos precisos para apoyar al texto. La amistad entre poeta y cartero es de una humanidad y sencillez increíbles, el maestro y el discípulo en sus más altas connotaciones. Es un homenaje a la poesía y al poder transformador de la palabra. Uno de esos libros exquisitos que no dejan indiferentes a nadie, para leer y releer, como yo he hecho en este caso. Skármeta se hizo mundialmente famoso con este libro, que también fue llevado al cine con enorme éxito, de la mano de Michael Radford, aunque en la versión cinematográfica está ambientado en la Italia de los años 50. (DVD PE 790)

Para los amantes de la poesía, deciros que en la biblioteca Miguel de Cervantes tenemos muchísimas obras poéticas, tales como la del ilustre autor protagonista de este libro. Hoy, Día Mundial de la Poesía, es una buena excusa para acercarnos a este género tan exquisito, así que ya sabéis, os esperamos.

Ficha bibliográfica:

Título: El cartero de Neruda

Autor: Antonio Skármeta

Editorial: Círculo de Lectores

Fecha de publicación: 1996

Páginas: 127 p.

Signatura: N SKA Ant car

 

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