RECOLECTURAS – Habíamos ganado la guerra

tusquets

Hoy os traigo el primer libro de memorias de la editora y escritora Esther Tusquets. En Habíamos ganado la guerra, según las propias palabras de la autora: “Recojo aquí recuerdos de la primera parte de mi vida, desde los tres años, que eran los que tenía cuando las tropas franquistas ocuparon Barcelona, hasta los veinte, en que, sin que pueda hablar de haber alcanzado la madurez, sí creo había llegado, tras un largo y tortuoso recorrido, a unas conclusiones y a una actitud que iban a ser casi definitivas. Sobre esta etapa, la más dura de la posguerra, se ha escrito mucho desde el punto de vista de quienes la perdieron, en libros de memorias y en literatura de ficción, pero me pareció que disponíamos de menos material procedente de los vencedores. ¿Cómo era la burguesía franquista en la Barcelona de los años cuarenta y cincuenta, a los ojos infantiles y luego adolescentes de uno de sus hijos? Creí que mi experiencia podía aportar algo“. Y sí, aporta y mucho.

Gracias a su testimonio vamos a conocer el punto de vista de “los vencedores” a través de los ojos de una niña de familia bien, educada en colegios de pago y con la oportunidad de veranear en el campo y en el mar, según los caprichos de una madre poco cariñosa. Pronto veremos como esta niña se va rebelando con la vida y el entorno que le ha tocado vivir: “Había comprendido que mi lugar no estaba entre los que habían ganado la guerra, y había tratado de integrarme con entusiasmo y sin éxito, en un catolicismo de izquierdas, y casi a continuación,  todavía con mayor entusiasmo y mayor desencanto, en una Falange que también creí de izquierdas, y tras dos errores de tal calibre me había prometido no afiliarme nunca más […]:  “Supe aquella noche insomne, que nunca volvería a afiliarme a un partido, a tener un carné […], reivindicaba mi derecho como intelectual, a tomar ante cada situación, ante cada conflicto, la conclusión que me pareciera acertada, sin someterme a la política de grupo“.

A parte de su evolución religiosa e ideológica, vamos viendo la evolución de su carácter, de niña tímida e insegura, “rara”, a chica inconformista y contumaz, que se rebela ante las situaciones injustas de la vida: nunca entendió que las criadas tuvieran que comer a parte con los niños; o que por ser de una familia de bien tuvieran las mejores mesas en los restaurantes sin necesidad de reservar, así como la hipocresía de la alta burguesía para con la clase baja.

El libro es también un recorrido por las personas emblemáticas de su vida: como su abuela paterna que iba para monja y terminó atrapada en un matrimonio de conveniencia, o la del abuelo banquero judío que consiguió una novia guapa, virginal y de excelente familia, y tuvo un turbio y bodevilesco final en París. Su tío Víctor, el nazi de opereta, que tenía en su casa un pequeño museo dedicado al Führer, la tía Sara, hermana de su madre y que desde niña tenía dos finalidades: la primera, hacer a los demás y hacerse a sí misma los más desgraciados, y la segunda, pasar de la opulencia inicial a la miseria, y que tuvo el talento de realizar las dos.

Veremos el amor incondicional por su tía Blanca, quizás la que suplió en parte la falta de amor maternal: “Yo había tenido una madre en muchos aspectos extraordinaria, a la que adoré de niña, y de la que aprendía a amar todas las cosas que han llenado mi vida, pero no me quiso, o no me quiso lo bastante, o no me quiso del modo en que yo necesitaba ser querida, o no supo mostrar que me quería. Siempre mendigando un cariño del que no me sentía segura, con la eterna pregunta colgando estúpida de mis labios: ¿Tú me quieres, mamá?”. (Parece que luego la historia se repite en su hija Milena. En  También esto pasará aborda la difícil relación que ella tuvo con su madre, es decir con Esther Tusquets).

Capítulo aparte merece su tío Juan Tusquets. El mismísimo Paul Preston le dedicó una conferencia en Barcelona y  le descubrió algunos aspectos para ella desconocidos, entre otras, su faceta de delator de masones. El mismo Franco se apoyó en sus teorías para llevar a cabo su persecución judeo-masónica-bolchevique.  La editorial Lumen, que compró el padre de Esther en los años 60, y del que ella fue su directora durante cuarenta años, en sus orígenes fue una editorial de textos religiosos fundada por Juan Tusquets: Ediciones Antisectarias. Bajo este sello escribió el tratado antisemita Masones y pacifistas, prologado por Serrano Súñer, el cuñadísimo de Franco, y donde Súñer alaba la contribución de Tusquets a la creación de la atmósfera precursora del alzamiento militar. Sin embargo, para ella sencillamente era su tío Juan, al que conoció siendo una niña y con el que intimó un poco más en su etapa universitaria en Madrid.

Por el libro pasarán muchos más personajes, como las criadas, algunas de las cuales les maltrataban, su hermano Óscar, y sus primeros amores; e iremos conociendo su manera de convivir con ellos y con su entorno, geográficamente poco más de la zona del Ensanche.

Mención especial para el capítulo dedicado a la relación de la burguesía catalana con el Liceo, para mí uno de los más interesantes, así como, los dedicados a la enseñanza por los diferentes colegios por los que pasa.

La escritora logra reflejar el ambiente de una ciudad, de unos años y de una clase social a través de sus ojos de niña y adolescente que pertenecía al bando de los vencedores, pero que desde la infancia tuvo la incómoda sensación de que algo no funcionaba, de que algo no encajaba, de que el mundo que la rodeaba no era precisamente el mejor de los mundos.

Si al principio vemos como recibe con entusiasmo a las tropas franquistas, tan solo tenía tres añitos, al final del libro concluye: “Supe definitivamente que, si bien no era cierto que la guerra civil la habían perdido todos, porque a la vista estaba que unos la habían ganado (y lo sabían bien) y otros la habían perdido (y nadie iba a permitirles ignorarlo ni olvidarlo), yo, hija de los vencedores, a pesar de haber gozado de todos sus privilegios y todas sus ventajas, pertenecía al bando de los vencidos”.

Un libro muy interesante para conocer la alta burguesía catalana de los años 50 y 60, y como siempre aquí, en tu biblioteca.

A Esther Tusquets (Barcelona 1936-2012) además de escritora, la conocemos principalmente por dirigir durante 40 años la editorial Lumen. A estas memorias se le sumaron posteriormente Confesiones de una vieja dama indigna, también disponible en la biblioteca.

Para saber más:

http://elpais.com/diario/2007/11/18/domingo/1195361559_850215.html

http://www.elcultural.com/revista/letras/Habiamos-ganado-la-guerra/22078

Ficha bibliográfica:

Título: Habíamos ganado la guerra

Autora: Esther Tusquets

Fecha de publicación: 2009

Editorial: Bruguera

Páginas: 276 p.

Signatura: N* TUS Est hab

 

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